Incendios en la Patagonia: clubes de observadores de aves denuncian una “catástrofe ambiental sin precedentes”
Los incendios forestales que afectan a la región andina austral, en especial al noroeste de Chubut, ya consumieron más de 80.000 hectáreas durante la temporada 2025-2026. Frente a este escenario, los Clubes de Observadores de Aves (COA) Diucón Esquel–Comarca Los Alerces, Pato de Torrente–Comarca Andina del Paralelo 42 y Bandurria de Dina Huapi, junto a la ONG Aves Argentinas, difundieron un comunicado abierto en el que califican la situación como una “catástrofe ambiental sin precedentes en las últimas décadas”.
“Manifestamos públicamente nuestra profunda preocupación ante la catástrofe ambiental que atraviesa la zona andina austral”, expresaron. Según detallaron, el impacto no solo es paisajístico y cultural, sino también crítico para la biodiversidad y las comunidades locales.
Hábitats destruidos y pichones que no pudieron escapar
Las organizaciones advirtieron que el daño ecológico es “incalculable”. Señalaron que miles de pichones murieron bajo las llamas al no poder volar y escapar, y que numerosos sitios de nidificación fueron arrasados.
“La mayoría de las especies del bosque nidifican sobre los árboles mismos, ya sea en cavidades o en plataformas que ellas mismas construyen. Su alimento (insectos, semillas, néctar o pequeños vertebrados) se desvanece en grandes áreas de un momento al otro”, remarcaron.
Las aves más afectadas
Entre las especies de alto valor de conservación e icónicas para la región que fueron especialmente impactadas, mencionaron:
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Cauquén Real (Chloephaga poliocephala): especie amenazada a nivel nacional. Nidifica en huecos de árboles y entre raíces, y traslada a sus pichones recién nacidos hacia mallines y lagunas dentro del bosque.
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Carpintero Gigante (Campephilus magellanicus): excava durante meses árboles vivos o moribundos para construir sus nidos. Muchos pichones estaban en pleno desarrollo al iniciarse los incendios.
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Chucao (Scelorchilus rubecula): depende del sotobosque y nidifica en oquedades de troncos caídos o en pie.
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Huet-huet (Pteroptochos tarnii): también ligado al sotobosque y a troncos y raíces, especialmente en sectores con caña coligüe.
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Picaflor Rubí (Sephanoides sephanoides): construye nidos colgantes en ramas. Con el fuego pierde de inmediato tanto el nido como su fuente de néctar, lo que lo obliga a desplazarse incluso hacia zonas urbanas.
Reclamos y exigencias
En el comunicado, las organizaciones sostienen que los hechos “dan muestra de la necesidad de una convocatoria oportuna y un mayor trabajo coordinado de las instituciones capacitadas para combatir el fuego en el momento inicial”.
Además, plantean que la prevención en temporada baja y la articulación interinstitucional “resultan infinitamente menos costosas en términos sociales, ambientales y económicos que el despliegue de medios aéreos y terrestres cuando el fuego ya está fuera de control”.
“Se pierden bosques centenarios y una biodiversidad irremplazable, mientras el combate demanda miles de dólares diarios y pone en riesgo la vida de brigadistas y pobladores”, subrayaron.
El comunicado cuenta con la adhesión de más de 80 Clubes de Observadores de Aves de todo el país, que acompañan el reclamo ante una de las temporadas de incendios más graves de las últimas décadas en la Patagonia andina.