VA POR ELLA
Quién es el famoso de Gran Hermano que quiere enamorar a Andrea del Boca
Andrea del Boca cruzó la puerta principal y el clima cambió de inmediato. La actriz fue la primera en ingresar a Gran Hermano Generación Dorada y su presencia no pasó inadvertida. Entre quienes más acusaron el impacto estuvo Eduardo Carrera, que entró más tarde y quedó visiblemente sorprendido al verla en el living.
La escena no quedó solo en una impresión inicial. Horas después, ya con las cámaras transmitiendo en vivo, Eduardo Carrera mantuvo una charla con Nicki Sícaro en la que dejó en claro lo que le generó el ingreso de Andrea del Boca. Según se comentó luego en televisión, el participante reconoció que la actriz le atrae, aunque admitió que no suele dar el primer paso con facilidad.
El comentario surgió en una conversación distendida donde otro jugador mencionó a quién le había llamado la atención dentro de la casa. En ese contexto, Eduardo Carrera blanqueó su interés por Andrea del Boca, pero aclaró que no se anima a encararla en eventos o reuniones. La confesión circuló rápidamente y sumó un nuevo foco de atención dentro del reality.
La tensión se percibió con claridad en el momento del saludo formal. Cuando Eduardo Carrera ingresó y se encontró cara a cara con la actriz, sostuvo la mirada durante varios segundos. Ella, entre incómoda y divertida, reaccionó en el acto con una frase que quedó registrada por los micrófonos: “¿Ay, que mirada!”. El intercambio fue breve, pero suficiente para alimentar especulaciones.
Andrea del Boca, con trayectoria consolidada en televisión y una figura conocida para el público argentino, se convirtió así en uno de los centros de gravedad de la convivencia. Su sola presencia modificó dinámicas internas y despertó intereses inesperados. En una casa donde cada gesto se analiza al detalle, esa primera interacción no pasó desapercibida.
Por su parte, Eduardo Carrera no es ajeno al formato. Participó en Gran Hermano 2003 y ahora regresa con la intención declarada de tener una segunda oportunidad. Aseguró que busca revancha y que quiere entretener al público desde otro lugar, con más experiencia y menos presión que en su primera vez.
La pregunta que empieza a circular es si ese interés inicial se transformará en algo más dentro del juego. Andrea del Boca y Eduardo Carrera comparten ahora el mismo encierro, las mismas cámaras y la misma exposición permanente. En un reality donde las emociones se aceleran, una confesión a las siete de la mañana puede convertirse en la primera pieza de una historia todavía abierta.