Cuando el fondo del lago se mueve: el video que encendió la alarma en Bariloche
Un video que se viralizó durante el fin de semana volvió a poner en el centro de la escena los deslizamientos subacuáticos en el fondo de los lagos patagónicos. El hecho tiene un antecedente histórico y trágico: el lagomoto de 1960 que se cobró dos vidas en Bariloche.
Las imágenes, captadas en lo que sería el lago Mascardi, muestran un corrimiento de piedras bajo el agua que generó inquietud en redes sociales y entre especialistas.
El doctor en geología e investigador del CONICET Gustavo Villarrosa confirmó a El Cordillerano que el registro sería compatible con ese tipo de fenómeno. "Todo indicaría ser un deslizamiento subacuático pequeño, no se ve mucho", señaló, y agregó que están evaluando una visita al lugar junto a personal de Parques Nacionales. También mencionó que el viernes se registró otro episodio similar en el lago Moreno.
Lo que preocupa especialmente a los investigadores es el contexto en el que ocurren estos eventos. "Tenemos una situación especial de temperaturas altas y lagos bajos, lo que hace que los veriles estén más inestables que lo normal", advirtió Villarrosa. Y en plena temporada de verano, con playas cada vez más concurridas, esa inestabilidad se vuelve un factor de riesgo concreto para los bañistas. "Si estás parado en la playa, perdés pie y la parte de sedimento desliza y arrastra una gran cantidad de agua que te puede succionar", explicó el especialista.
Un riesgo ignorado con antecedentes graves
El fenómeno no es nuevo ni menor. Investigadores del CONICET y de universidades nacionales relevaron el fondo del lago Nahuel Huapi y confirmaron que en él ocurren deslizamientos de grandes volúmenes de sedimentos capaces de generar olas extraordinarias, comparables a pequeños tsunamis lacustres, con impacto potencial en zonas costeras habitadas como Bariloche, Villa La Angostura y Dina Huapi.
El caso más dramático quedó registrado en 1960, cuando el terremoto de Valdivia provocó un deslizamiento subacuático frente al antiguo muelle de Bariloche. El movimiento de sedimentos generó olas que destruyeron el muelle, hundieron embarcaciones y causaron la muerte de dos personas, en lo que se conoce como el lagomoto del Nahuel Huapi.
El estudio determinó además que la erupción del complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle en 2011 incrementó la acumulación de sedimentos en los deltas de ríos y arroyos que desembocan en el lago, aumentando la inestabilidad del fondo. Las pendientes pronunciadas y los sedimentos poco compactos, en gran parte formados por cenizas volcánicas, configuran condiciones propicias para nuevos deslizamientos, especialmente ante un sismo de magnitud.
Villarrosa fue contundente respecto a la deuda pendiente en materia de prevención: "Los deslizamientos subacuáticos son frecuentes pero por alguna razón no suelen ser tomados en cuenta en la estrategia de gestión de riesgos. Hay montones de ejemplos y tenemos trabajos publicados. Hay que informar, que la gente sepa y conozca los riesgos asociados a esto." Los especialistas insisten en la necesidad de incorporar estos datos en la planificación urbana, la ubicación de infraestructura costera y las políticas de prevención ante eventos naturales extremos.