2026-02-22

 La increíble búsqueda del perrito que atravesó medio país:  “No podemos esperar, lo queremos ir a buscar donde esté”

Lo que empezó como una desaparición de una mascota, terminó en una persecución de miles de kilómetros por las rutas argentinas. El relato de una familia que no se dio por vencida y el operativo federal para encontrarlo donde sea que estuviera.

Lo que comenzó como un viaje de placer para un matrimonio de Rawson se convirtió en una travesía épica. Al encontrar un pequeño perrito ‘Yorkie’ perdido en una ruta de Miramar; Susana y Carlos se convirtieron en protagonistas de una aventura mágica.

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Gracias a compañeros de trabajo, lograron ubicar a la familia dueña de la mascota que estaba desesperada para ubicarlo. Cuando le ofrecieron llevárselo para ‘Semana Santa’, se negaron y decidieron viajar enseguida para recuperar a su querido “Paul”. En total, recorrieron 3500 kms. para demostrar que el amor por un ‘integrante de la familia’ no entiende de distancias.

El lunes 16 de febrero - a las 9 horas,  Susana y Carlos transitaban en su vehículo particular por una ruta de Miramar (Costa Atlántica) con destino final a Rawson. Lo que prometía ser un tranquilo trayecto ante una hermosa vista al mar; se transformó en el inicio de una historia que uniría dos provincias a pura solidaridad.

A la altura de la localidad, la mirada de Carlos se desvió hacia la banquina. Un pequeño perrito corría descontrolado entre los vehículos y esquivaba una muerte segura. Era un perro de raza yorkie diminuto y visiblemente aterrado.

"Frené de inmediato. Era un peligro, podía pasarle cualquier cosa. No podíamos seguir de largo", relató Carlos. Sin dudarlo, la pareja estacionó sobre la banquina y se bajó para auxiliar al animal.

Lo que sucedió después quedará grabado en sus memorias para siempre. El perrito al verlos acercarse con calma - dejó de correr. "Fue increíble. Nos estiró las patitas en un claro gesto de cariño y súplica", recordó Susana con la voz quebrada por la emoción. "En ese mismo instante, supe que teníamos que ayudarlo porque no podíamos dejarlo solo".

Lo alzaron con cuidado y lo subieron a su auto donde el perrito se acurrucó en el asiento trasero como si supiera que ya estaba a salvo.

Mientras Susana lo calmaba, Carlos tuvo una corazonada. Quizás alguien en Miramar lo estaba buscando desesperadamente. Sin perder tiempo, tomó su teléfono y publicó una foto del perrito en su historia de Facebook con la esperanza de que la red de contactos hiciera su magia.

La pareja continuó su ruta hacia Bahía Blanca pero el azar y las redes sociales ya estaban tejiendo una red de solidaridad. La foto de Carlos comenzó a circular y -  para su sorpresa - el primer enlace fue su propio proveedor de artículos para el comercio quien reside en Miramar.

Al ver la publicación, reconoció inmediatamente el lugar. "Vivo a cuatro cuadras de donde encontraron al perro", le escribió a Carlos.

 "Yo me encargo de difundirlo por acá para encontrar a los dueños". La noticia de que el perrito estaba a salvo empezó a correr como reguero de pólvora por los grupos de vecinos de Miramar.

El problema era que la distancia jugaba en contra. Para cuando el proveedor se contactó, Susana y Carlos ya estaban llegando a Río Colorado y los dueños del perro lo buscaban -de manera desesperada - en Miramar. Hay cerca de 600 kms. entre ambas ciudades.

La angustia se apoderaba de una familia en Miramar. Habían buscado a "Paul" por cada rincón desde que notaron su ausencia por la mañana. Los dueños, desconsolados, ya habían impreso afiches y publicado su foto en redes sociales cuando - de repente-  la imagen de su mascota apareció en el teléfono de un familiar.

Del otro lado de la línea, Susana atendió la llamada. La voz entrecortada de la mujer le confirmó lo que ya sospechaban: "Paul" tenía una familia que lo amaba y lo estaba esperando. La conexión fue inmediata y emotiva.

"Estamos en el ingreso a la provincia de Río Negro", precisó Susana con algo de pesar sabiendo que la distancia era un problema. Pero la respuesta de la dueña fue tan rápida como contundente: "No importa, viajamos nosotras. Decinos dónde están y vamos a buscarlo".

"No podemos demorar más nuestro viaje hasta Rawson", explicó Carlos con la voz cargada de responsabilidad. "Tenemos que seguir pero no se preocupen, Paul está en las mejores manos. Lo vamos a cuidar como si fuera nuestro".

A partir de ese momento, la familia  comenzó a trazar un nuevo plan, reveló que, ineludiblemente, debían viajar a Merlo (provincia de Buenos Aires) para llevar a unos integrantes. Fue entonces cuando Susana y Carlos ofrecieron una solución intermedia: "Podemos llevar a Paul a Merlo para el fin de semana de Semana Santa y entregárselos allá".

La propuesta, aunque práctica, no calmó la ansiedad de los dueños. "Agradecemos un montón la oferta de verdad. Pero nosotros no vivimos en Miramar sino en Merlo (provincia de Buenos Aires)".

La decisión estaba tomada. El amor por su mascota era más fuerte que cualquier obstáculo. La familia decidió viajar desde Merlo hasta Rawson para buscar a "Paul" y llevarlo de vuelta a casa.

Mientras tanto, Susana y Carlos acondicionaron un pequeño espacio en su hogar para el nuevo huésped. "Está súper mimado", cuenta Susana entre risas. "Lo tenemos con nosotros, juega con nuestros caniches y quiere estar en los brazos".

La historia de "Paul" se ha convertido en una verdadera odisea familiar, un viaje de ida y vuelta impulsado por el cariño. Si se suman todos los kilómetros que esta travesía demanda, las cifras son impactantes. En total, el "Operativo Paul", como ya se lo conoce en las redes, demandó circular unos 3.500 kilómetros. Para dimensionar la magnitud de este gesto de amor, esta distancia equivale a viajar desde Comodoro Rivadavia hasta San Pablo (Brasil).

Es una locura hermosa", reflexiona Carlos. "Todo por un perrito que un día nos estiró las patitas en la ruta. Jamás imaginamos que iba a desencadenar algo tan grande. Esto demuestra que la bondad de la gente y el amor por los animales no tiene fronteras", citó ADNSur.

Tras recorrer miles de kilómetros, Paul escuchó las voces que tanto extrañaba y se terminó de cerrar este círculo de esta cinematográfica historia de amor y esperanza con un abrazo lleno de lágrimas.

 

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