Rápida reacción policial evitó una tragedia con un niño que se había atragantado
Una intervención policial oportuna permitió salvar la vida de un niño de 10 años que se había ahogado con un trozo de carne en su vivienda del barrio Altos del Este.
El episodio ocurrió el miércoles 19 de febrero cerca de las 21:55, cuando un llamado al 911 alertó sobre una situación de emergencia. Un móvil se dirigió de inmediato al domicilio y, al llegar, los efectivos constataron que el menor (quien presenta síndrome de Down) tenía serias dificultades para respirar.
Frente al cuadro, uno de los sargentos actuó sin demora y realizó la maniobra de Heimlich, una técnica de primeros auxilios utilizada ante casos de atragantamiento. La intervención permitió liberar las vías respiratorias y estabilizar al niño en el lugar.
Luego, el menor fue trasladado en el patrullero hasta la intersección de Esandi y Garibaldi, donde se concretó el encuentro con una ambulancia. Allí, personal de salud efectuó los controles correspondientes y confirmó que no era necesario su traslado al hospital.
La maniobra de Heimlich consiste en aplicar compresiones abdominales por encima del ombligo para generar la presión suficiente que expulse el objeto que bloquea la vía aérea. Especialistas remarcan la importancia de que la comunidad se capacite en técnicas básicas de primeros auxilios, ya que una reacción rápida puede resultar decisiva ante situaciones de asfixia.
La actuación inmediata del efectivo fue determinante para evitar un desenlace mayor.