Se entregó en Cipolletti un segundo sospechoso del crimen de Diego Cid, ocurrido en Bariloche
La investigación por el brutal asesinato de Diego Cid (40), acribillado el pasado jueves 12 de febrero en las cercanías de la rotonda de Diarco en Bariloche, dio un giro decisivo este miércoles. Cerca del mediodía, un segundo sospechoso se entregó ante las autoridades y según fuentes cercanas al caso ya se secuestró un arma de fuego y vehículo Peugeot 408.
Según confirmaron fuentes policiales, el nuevo detenido es hermano del primero de los imputados y ya se encuentran bajo custodia policial. Ante la relevancia de estas capturas, la fiscal de la causa inició un viaje inmediato desde Bariloche hacia Cipolletti para supervisar los procedimientos y avanzar con las medidas procesales.
El avance de la "pista sicaria"
La entrega de los sospechosos refuerza la hipótesis que la Policía de Río Negro y el Ministerio Público Fiscal sostuvieron desde el minuto uno: una "ejecución planificada".
El rastro que permitió cercar a los involucrados surgió del análisis de cámaras de seguridad y testimonios clave que ubicaron a un Peugeot blanco en la escena del crimen. La teoría principal indica que un grupo de al menos tres personas se trasladó desde el Alto Valle hacia la ciudad lacustre con el único objetivo de asesinar a Diego Cid, alias "Jabalí Chico".
Claves del operativo: Un arma secuestrada
Además de las detenciones, se confirmó el secuestro de un arma 9 milímetros, que será sometida a peritajes para determinar si fue la utilizada en el ataque ocurrido alrededor de las 2 de la mañana del jueves pasado.
Cabe recordar que el móvil del robo fue descartado de inmediato, ya que los peritos hallaron un arma entre las ropas de Cid y todas sus pertenencias estaban intactas. Este detalle, sumado a la precisión del ataque en el abdomen, apunta a un ajuste de cuentas o crimen por encargo.
Traslado y formulación de cargos
Con los dos hermanos a disposición de la Justicia, se espera que en los próximos días sean trasladados a San Carlos de Bariloche. Allí enfrentarán la audiencia de formulación de cargos, donde la fiscalía buscará determinar el grado de participación de cada uno y, fundamentalmente, quién fue el autor intelectual que digitó el crimen desde las sombras.
El hermetismo es total, pero los investigadores consideran que estas detenciones son el eslabón necesario para desarticular a la banda de sicarios que habría operado en la región.