¿Y AHORA?
Qué hicieron Griselda Siciliani y Sabrina Rojas al enterarse que Luciano Castro se internó
Luciano Castro tomó una decisión personal en un momento de desgaste y la noticia se filtró cuando todavía no había un relato oficial. En LAM, el tema se abordó como una internación voluntaria vinculada a cuidado emocional y acompañamiento terapéutico, y eso abrió una pregunta inmediata: quiénes quedaron cerca del actor en ese movimiento.
Pepe Ochoa aportó el primer marco con una descripción cruda de cómo lo veían quienes lo rodean. “Pude contactarme con amigos que me dijeron que este año Luciano no era Luciano. Se esconde, le cuesta. Necesita terapia, necesita que lo acompañen y necesita compañía”, contó, instalando la idea de un proceso que venía gestándose.
Dentro de ese contexto, Griselda Siciliani apareció como un nombre clave por un dato concreto que se mencionó al aire. Cuando preguntaron por el contacto de emergencia, la respuesta fue directa: “El de Griselda. Luciano dio el de Siciliani”, señalaron. El gesto fue leído como señal de confianza, aun después de la separación.
En el programa también se habló de conversaciones previas entre Luciano Castro y Griselda Siciliani, con la hipótesis de que él ya le había anticipado que iba a tomar esta determinación por cómo se sentía. Sobre ese punto, Ochoa aclaró el nivel de certeza: “Esto es lo que yo tengo entendido, no lo tengo chequeado, que el tema de la internación, en su momento Luciano le dijo a Griselda que a raíz de eso él iba a tomar esta decisión por lo mal que estaba”.
Del otro lado está Sabrina Rojas, madre de dos de los hijos de Luciano Castro. En LAM contaron que, mientras se conocía la internación, Sabrina Rojas se estaba yendo a la Costa con los chicos. “Ella está yéndose a la Costa. Sabrina está con los chicos y creo que Luciano tomó esta decisión porque se quedaba Sabrina con sus dos hijos”, comentaron, vinculando la logística familiar con el momento elegido.
Luciano Castro no habló públicamente y ese silencio mantiene la discusión en el terreno de lo que se informó en televisión. En una historia que mezcla cuidado personal y dinámica familiar, lo más contundente no fue una imagen filtrada, sino un número anotado en una ficha.