LA TENÉS QUE HACER
Maru Botana mostró su receta más romántica para San Valentín: cómo hacer sus muffins de chocolate
Hay recetas que entran por la boca y se meten directo en el corazón. Teniendo en cuenta la fecha, Maru Botana eligió apostar por una receta que le hiciera honor a esto: un postre casero, rápido y con estética de fecha especial, ideal para cuando se quiere preparar algo dulce sin caer en un menú eterno. Esta vez, el plan gira alrededor del chocolate.
En su cuenta de Instagram, Maru Botana armó un paso a paso en video y dejó claro el concepto desde el arranque. “Si hay algo que grita amor... es el chocolate”, escribió al presentar unos muffins pensados para el Día de los Enamorados, con la idea de que queden húmedos y con sabor intenso.
La receta arranca con una lógica simple, separar lo seco de lo húmedo para que la mezcla llegue pareja al horno. Del lado de los secos, la base combina harina, cacao amargo, polvo de hornear, bicarbonato y sal. Del otro, se integran azúcar, huevos y vainilla, más leche, aceite y agua caliente, que es el detalle que empuja la textura.
Maru Botana remarcó que no hace falta experiencia para que el resultado salga bien, pero sí respetar el orden y evitar batir de más. La mezcla debe quedar homogénea, sin grumos grandes, y lista para pasar a los moldes. En ese punto aparece un guiño que cambia el perfil: sumar frambuesas para cortar el dulzor.
Las frambuesas pueden ir dentro de la masa o colocarse cuando la cocción ya empezó, según el efecto buscado. Luego, los muffins se hornean con el horno precalentado a 170 grados durante 15 a 20 minutos. El palillo es la guía, si sale con migas húmedas, está en el punto.
Con los muffins fríos llega la parte más tentadora. Maru Botana propuso rellenar con ganache, de chocolate blanco o negro, y coronar con frutos rojos como frambuesas, cerezas o moras. La decoración puede ser mínima o protagonista, según la mesa y el ánimo.
“Open your mind”, cerró la cocinera, abriendo el juego a distintos tipos de festejo. La receta funciona para regalar, para una cena de a dos o para resolver un antojo de chocolate con una presentación cuidada, sin complicar la cocina ni el día.