ESCÁNDALO TOTAL
Fernanda Iglesias reveló el motivo oculto de la internación de Luciano Castro: “Es adicto a…”
La noticia de la internación de Luciano Castro sacudió el mundo del espectáculo, pero lo que terminó de detonar el escándalo fue el descargo sin filtro que lanzó Fernanda Iglesias apenas minutos después de que el tema se tratara en LAM. Golpeado por su reciente separación de Griselda Siciliani, el actor quedó en el centro de una polémica que promete seguir escalando.
Desde su cuenta de Instagram, la panelista de Puro Show fue directa y cruel. “No me da pena Luciano Castro, me dan pena todas las mujeres a las que traicionó e hizo sufrir. Que se joda”, escribió, dejando en claro que no iba a sumarse al coro de la compasión.
Pero eso no fue todo. Iglesias fue por más y deslizó que la internación no tendría que ver con el historial amoroso del actor. “Luciano no se interna porque es infiel, se interna por otra cosa. Y todos sabemos por qué”, lanzó, en un mensaje que encendió todas las alarmas y abrió la puerta a versiones mucho más delicadas.
Con información que definió como exclusiva, la periodista amplió el tema al aire de eltrece, donde aseguró haber hablado con alguien del círculo íntimo del actor. “Hace algunos días que teníamos esta información. Yo hablé con una persona muy cercana a él”, explicó, dando a entender que la situación venía gestándose en silencio.
En ese mismo relato, Iglesias fue contundente sobre el estado emocional de Castro. “Luciano se autointernó. Esto pasa cuando uno está muy desesperado, cuando está en las últimas”, afirmó, pintando un cuadro mucho más oscuro que el que hasta ahora se conocía públicamente.
Luego llegó la acusación más fuerte. Según la panelista, la separación de Siciliani habría sido el detonante, pero no la causa de fondo. “Él tiene una adicción que le estaba trayendo problemas”, sostuvo, y agregó: “Sé dónde está internado y sé que en el lugar donde está internado tratan muy bien su problema”.
Lejos de suavizar el mensaje, Iglesias justificó su exposición pública. “Lo cuento porque, si no, encubrimos un problema. No salís ileso si consumís”, dijo, en un tono serio, casi pedagógico, pero sin quitarle dramatismo al relato.
Finalmente, puso nombre y apellido al conflicto, citando incluso a Sara Borrell, la mujer con la que Castro habría intentado iniciar una relación. “Luciano tendría adicción a la marihuana. No está bueno fumar marihuana todos los días porque te trae una tristeza muy grande”, remató, y cerró con un dato concreto: “Está internado en Flores, en un centro de rehabilitación que trabaja muy bien con gente adicta a la marihuana”. El escándalo, lejos de apagarse, recién empieza.