Para aprender a dibujar con “acento” japonés
En el marco de un ciclo de cine japonés que, a partir de una colaboración entre la Subsecretaría de Cultura de Bariloche y la Embajada de Japón, se está desarrollando en el Puerto San Carlos, se presentan, también, propuestas que se vinculan a lo oriental desde otros modos de expresión artística. Por ejemplo, el miércoles, a las 10, los dibujantes Juan Ignacio Cubas y Javier Delfino brindarán un taller para trasladar a la Patagonia técnicas japonesas de dibujo y pintura para, de ese modo, representar escenas de esta parte del mundo pero con "acento" nipón.
“No es simplemente decir ‘los japoneses usan estas herramientas, pintan así y vamos a dibujar un samurái’, que sería quizá algo obvio, sino que la intención es trascender un poquito esa barrera cultural, histórica y también geográfica, y aplicar esas técnicas, pero en nuestro entorno natural y con nuestras cosas de todos los días en esta ciudad”, dice, precisamente, Juan Ignacio Cubas.
Una creación de Juan Ignacio (imagen gentileza).
El dibujante, en tal sentido, recuerda que, en el siglo XIX, hubo grandes artistas occidentales que tomaron cosas de los pintores orientales, en lo que se denominó japanismo. “Hubo una influencia muy grande sobre, por ejemplo, Vincent Van Gogh y Toulouse-Lautrec, que cambiaron la apreciación que tenían por el arte. Ellos estaban inmersos en una etapa de investigación, con el impresionismo, y el japanismo les permitió ver las cosas desde otro aspecto. A partir de la técnica, pero también desde la observación y desde lo conceptual, con cuestiones de minimalismo, asimetría, color, composición, muy distintas a las que se manejaban en Europa en aquella época”, relata el artista.
Juan Ignacio menciona autores de renombre en el Japón de aquellos tiempos, como Katsushika Hokusai y Utagawa Hiroshige.
Igualmente, aclar que Occidente “macdonalizó” bastante las expresiones artísticas orientales, transformando, por ejemplo, pinturas en remeras. De alguna manera, cuadros famosos de los artistas que nombró, como La gran ola de Kanagawa, de Hokusai, sirvieron para acompañar marcas de diversos productos.
Una muestra del estilo que maneja Juan Ignacio (imagen gentileza).
Juan Ignacio es pampeano, y de pequeño iba mucho al campo junto a su familia. Justamente, en esos viajes en auto, yendo en el asiento trasero, para evitar aburrirse, iba con lápices y papel. “Dibujo desde que tengo memoria”, señala ahora, con cuarenta y seis años.
Desde hace una década, reside en Bariloche. “Me llamó muchísimo la atención que la ciudad, a lo largo del año, es cuatro lugares distintos, y eso, para un artista, resulta genial, porque no tenés que viajar para ver nada, directamente, en el patio de tu casa, ‘explotan’ las cuatro estaciones. Para alguien que pinta, esa característica es como estar en Disneylandia”, bromea.
Lo oriental, siempre presente (imagen gentileza).
Más allá de labores diversas (por ejemplo, en un banco), comenzó a tomar el dibujo como un trabajo a partir del “rubro videojuegos, haciendo arte conceptual, que es un dibujo rápido para que elijan el diseño de los personajes”.
También hizo tareas freelance, como ilustraciones para portadas de distintas publicaciones.
Desde hace cuatro años, es profesor de alfabetización digital en el colegio QMark. “Trabajo en cuestiones relacionadas con la tecnología, pero desde lo artístico”, indica.
Un encanto sutil (imagen gentileza).
En cuanto a su gusto por lo oriental, señala que abarca varias cosas, más allá del dibujo. Por ejemplo, cuenta que ha practicado artes marciales, que le agrada la arquitectura japonesa, pero, sobre todo, destaca que lo cautiva “el modo de observar las cosas, muy diferente a la occidental”.
“Desde Occidente, a veces se considera que el honor es algo antiguo; para ellos, se trata de algo cotidiano”, manifiesta.
Artista en pose (imagen gentileza).
Al mismo tiempo, cuando se le consulta si, a partir del manga (historieta japonesa) y el anime (estilo de animación tradicional de Japón), que ocupan un espacio importante en el mercado de comics y de dibujos animados mundial, puede decirse que se vive una nueva etapa de japonismo, como el fenómeno que se vivió en el siglo XIX, con pintores que emularon a artistas orientales, Juan Ignacio contesta afirmativamente: “Yo tengo alumnos que, en los recreos, en vez de leer cosas como Superman, Avengers o el Hombre Araña, están con personajes japoneses”.
“El manga posee una configuración de lectura que es al revés que la nuestra. En vez de ir de izquierda a derecha, ellos van de derecha a izquierda. Los globos también cambian de sentido al leerlos. Tienen otra forma de escribir, otra forma de relatar, otra forma de narrar, otra forma de presentar los personajes. Y, de esa manera, una cultura impregna a la otra con sus principios. Es notorio cómo los alumnos que consumen ese tipo de de arte tienen un modo de pensar distinto al de aquellos a los que quizás les gusta solamente el fútbol o ven a los Avengers o cosas así”, considera, añadiendo: “Creo que, también, existe una decadencia en Occidente respecto a la narrativa y a cómo se exponen los héroes arquetípicos, y eso hace que Oriente gane lugar”.
En cuanto al taller que brindará con Javier Delfino, indica que puede interesarle “a gente que, en su búsqueda artística, no llega a expresar lo que necesita”. Y ahonda: “Hay una diferencia muy grande entre lo que uno puede encontrar dibujando si utiliza técnicas occidentales o si lo hace con orientales, tratando de, por ejemplo, representar una flor. El occidental, mayormente, lo que hace es tratar de copiarla de la manera más perfecta posible. El oriental, por su parte, intenta encontrar esa flor en un gesto, o pintándola de una forma mucho más poética y no tan fotográfica”.
Dragón asomando... (foto: Facundo Pardo).
Para participar de la propuesta en el Puerto San Carlos, deberá abonarse un bono contribución, y habrá que llevar papel para acuarelas (azul ultramar, ocre tierra y negro neutro o gris), tinta negra líquida (tipo china o sumi), pinceles (uno redondo medio y uno fino), lápiz HB y goma suave, recipiente con agua y paño absorbente.