2026-02-09

El marino más famoso desembarca en el Puerto San Carlos en versión japonesa

Una película animada de origen nipón se presentará gratis en Bariloche en el marco de un ciclo que acerca el mundo oriental desde el séptimo arte, pero también a través de charlas y talleres.

La historia de Simbad (o Sinbad, depende cómo se lo traduzca del árabe original) ha sobrevivido al paso del tiempo, cautivando a generación tras generación. En gran parte, se debe a su inclusión en una obra mítica, ya que la narración, un cuento tradicional donde se relata la historia de un marinero de Bagdad, consiguió traspasar fronteras y épocas por su inclusión en Las mil y una noches, a la que, si bien en sus versiones más antiguas no pertenecía, fue luego añadida (probablemente, en el siglo XVII). Ahora, como muestra de la universalidad del personaje, desembarcará en el Puerto San Carlos, el martes a las 17, una versión fílmica nipona. En el marco de un ciclo de cine japonés, se proyectará, con entrada libre y gratuita, Sinbad, una producción de 2016 dirigida por Shinpei Miyashita, un cineasta con un largo historial en producciones de animación.

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Según expusieron desde la Subsecretaría de Cultura, organizadora del evento a través de la Film Commission y junto a la Embajada de Japón, la intención, con la propuesta que se desarrolla en el microcine ubicado en el Puerto San Carlos, es ampliar un vínculo ya existente con la cultura japonesa. Al respecto, resaltaron que la presencia oriental en la ciudad es notoria, por ejemplo, a través de la difusión que ha tenido el manga, como también el éxito de los encuentros de Otaku Con desarrollados en los últimos años en el gimnasio de Bomberos Voluntarios, que reunieron a miles de seguidores de diversas expresiones artísticas de Oriente.

En lo que hace puntualmente al cine, debe indicarse que Japón, desde hace unos cien años, es considerada la principal usina de Asia. En general, se indica que Rashōmon, de Akira Kurosawa, fue el filme que abrió las puertas a Occidente, obteniendo el León de Oro en Venecia en 1951, y el Oscar a Película Extranjera al año siguiente.

Desde entonces, en aquella parte del mundo, los filmes se han diversificado en estilos, en una producción que nunca ha menguado, pero aún, en la Argentina, el acceso es limitado. De ahí que la alternativa de poder disfrutar de cine japonés en Bariloche es vista con buenos ojos por los cinéfilos locales. Igualmente, la intención es que la propuesta vaya más allá del nicho de expertos en el séptimo arte. Es decir, que se sumen aquellos que, quizá, están acostumbrados a sólo quedarse con las películas que se presentan más comúnmente en los circuitos comerciales.

Además, ampliando un poco el espectro, también se brindarán, dado el interés por lo oriental, charlas y encuentros vinculados a diversos aspectos de la cultura japonesa (en algunos casos, a través del pago de un bono contribución), siempre en el Puerto San Carlos. Más allá de una exposición de calendarios que ya puede disfrutarse, el miércoles 11, a las 10, se desarrollará un taller de acuarelas y tintas; el jueves 19, a las 10.30, habrá una charla sobre cerámica; el miércoles 25, a partir de las 10, serigrafía y furoshikis. Todo, claro, vinculado, de una u otra manera con Japón.

En cuanto a la exhibición de películas, ya se vio Mochi, el jueves 5, y para el resto de mes, en proyecciones nocturnas, a las 21, se anuncian, el jueves 12, Summer blooms, de 2017, dirigida por Ryutaro Nakagawa; el jueves 19, The lines that define me, de 2022, del realizador Norihiro Koizumi; el jueves 26, Key of life, de 2012, con dirección de Kenji Uchida.

En cuanto a la programación dedicada a la infancia, más allá de la citada Sinbad, que se verá el martes 10, la próxima semana, el 17, también a las 17, se podrá disfrutar de Sanpei “El Kappa” —Un duende de río—, dirigida por Toshio Hirata.

“Nos parece sumamente importante la formación de audiencias, para que se pueda apreciar la industria desde todos los aspectos”, dijo la promotora cultural Julieta Linares —integrante de la Subsecretaría de Cultura y de la Bariloche Film Commission—, al referirse a la alternativa de poder disfrutar de películas que raramente llegarían a la localidad si no fuera por ciclos como este.

“En Bariloche venimos desarrollando una cultura cinematográfica interesante, desde, por ejemplo, Cine en el Cívico, donde se han podido ver películas de Finlandia, Irak, Francia y demás. Observamos que hay un gran interés por explorar otro tipo de cinematografía (más allá de la más comercial). Aparte de eso, en la ciudad, y creemos que es una cuestión mundial, se ve una fascinación por la cultura japonesa. Por eso nos interesó hacerle un espacio desde el ámbito cinematográfico, y, una vez que se anunció el ciclo, llegaron muchas propuestas para hacer cosas en ese marco, por eso se añadieron diversos talleres”, explicó Julieta.

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