TRAICIÓN
Gimena Accardi contó el momento más doloroso de la traición a Nico Vázquez
Durante meses, el final de la relación entre Gimena Accardi y Nico Vázquez estuvo rodeado de versiones cruzadas, especulaciones y acusaciones públicas. En ese escenario, el foco parecía apuntar en una sola dirección. Por eso, cuando el silencio empezó a volverse injusto, Accardi tomó una decisión que la dejó emocionalmente expuesta y marcó un quiebre definitivo.
La actriz recordó ese momento como uno de los más difíciles de su vida personal. Fue cuando habló públicamente y aclaró que había sido ella quien había cometido una infidelidad, en un contexto en el que Nico Vázquez comenzaba a recibir críticas y señalamientos como si fuera el responsable absoluto de la ruptura. La presión externa y el clima de hostilidad la empujaron a intervenir.
Tiempo después, Gimena Accardi volvió sobre ese episodio en una entrevista radial y explicó qué la llevó a dar ese paso. “Siempre hablé con mucha libertad, no me arrepiento de haber dicho lo de la infidelidad porque se estaba acusando a Nico de cosas que no”, afirmó, dejando en claro que su decisión estuvo atravesada por la necesidad de frenar una narrativa que consideraba injusta.
Lejos de describirlo como un acto impulsivo, la actriz explicó que fue una forma de hacerse cargo y de cerrar una etapa con honestidad, aun sabiendo el costo emocional que implicaba exponerse de ese modo. En un contexto donde el silencio suele ser la opción más cómoda, eligió lo contrario y asumió el impacto.
Accardi reconoció que hablar públicamente la dejó vulnerable y la obligó a atravesar un momento muy duro. Sin embargo, también señaló que era la única manera de poner un límite al daño que estaba recayendo sobre su ex pareja. En ese punto, la confesión funcionó más como un acto de responsabilidad que como una necesidad de catarsis.
El episodio ocurrió cuando ambos aún ocupaban un lugar central en el cariño del público, lo que amplificó cada palabra y cada gesto. La actriz fue consciente de que su declaración iba a romper una imagen idealizada, pero consideró que la verdad debía estar por encima de esa construcción.
Con el paso del tiempo, Gimena Accardi sostiene esa postura sin arrepentimientos. Volver a hablar del tema no le resulta liviano, pero reafirma que, frente al dolor y la confusión, eligió no correrse. La confesión no borró la herida, pero le permitió asumir su parte y cerrar un capítulo desde un lugar más honesto, aunque profundamente doloroso.