NUEVA ACUSACIÓN
Cómo reaccionó Wanda Nara cuando la tildaron de “sucia” tras mudarse a su nueva mansión
La mudanza a una nueva casa prometía ser un cierre feliz para una etapa intensa, pero terminó sumando un nuevo frente de conflicto. Wanda Nara quedó envuelta en una polémica inesperada cuando comenzaron a circular denuncias de vecinos que la acusaban de “sucia” y “ruidosa” en el barrio privado donde se instaló recientemente.
El contexto no ayudó a bajar el tono. Wanda Nara venía de semanas cargadas de exposición mediática y cruces públicos, y la mudanza a su nueva mansión fue seguida de cerca tanto por la prensa como por las redes sociales. En ese escenario, aparecieron audios, mensajes y versiones que señalaban supuestos desmanejos durante el traslado y la obra.
Las acusaciones tomaron fuerza cuando en televisión se difundieron quejas atribuidas a habitantes del barrio. Allí se hablaba de restos de materiales en espacios comunes, ruidos molestos en horarios nocturnos y falta de cuidado durante los primeros días de la mudanza. Incluso, algunos testimonios la calificaron directamente como “sucia”, una palabra que no pasó inadvertida.
Lejos de dejar pasar el tema, Wanda Nara decidió responder de manera directa. Luego de que el tema se tratara en A la Tarde, la conductora utilizó sus redes sociales para desmentir punto por punto las versiones que circulaban y cuestionar el origen de las denuncias.
“Chicos relax, soy mi propia vecina. El lote de al lado es mío y es obvio que no me voy a auto-denunciar. Estoy de mudanza y no tengo ni ninguna multa”, escribió, visiblemente molesta por el alcance que había tomado el tema. En el mismo mensaje, apuntó contra quienes difundieron la información y advirtió sobre las consecuencias de hacerlo sin pruebas.
Wanda Nara fue más allá y aseguró que ya había elevado la documentación correspondiente a las autoridades del barrio. “Es feo lo que hacen porque pueden hacer perder el trabajo de la gente del barrio. Ya mandé copia de todo lo que dicen en los medios a la intendencia y no quisiera que ningún chusma pierda su trabajo. Dejen de inventar cosas que no son”, sentenció.
El conflicto escaló cuando se conocieron los audios atribuidos a un vecino, donde se la acusaba de generar desorden y ruidos en horarios inapropiados. En uno de esos mensajes se escuchaba: “Se mudó hace dos días, pasás por adelante de la casa y es un asco total. Toda la basura, la mudanza, la vista, desparramada en la puerta, sin bolsas”.
También se mencionaron supuestos ruidos nocturnos y movimientos en cuatriciclos y motos de agua, versiones que alimentaron el escándalo y multiplicaron las reacciones en redes sociales. Frente a eso, Wanda Nara insistió en que nada de lo denunciado era cierto y que no existían sanciones ni advertencias formales en su contra.
El episodio generó un efecto inmediato en el debate digital. Muchos usuarios recordaron polémicas previas de la conductora y señalaron la ironía de que, tras acusar a otros, ahora fuera ella el centro de críticas similares. Otros, en cambio, respaldaron su descargo y cuestionaron la veracidad de las denuncias.
Mientras la mudanza continúa y su nueva mansión empieza a tomar forma, Wanda Nara vuelve a quedar en el centro de la escena. Esta vez, no por un proyecto personal ni por su trabajo, sino por un conflicto vecinal que expuso, una vez más, cómo cualquier movimiento suyo termina amplificado y discutido en público.