PREOCUPACIÓN
Maxima Zorreguieta atraviesa un momento delicado de salud: qué le pasó
La decisión de Máxima Zorreguieta de cancelar compromisos oficiales encendió alertas y generó inquietud, sobre todo porque no se trata de una práctica habitual en su rutina pública. La falta de precisiones médicas y el bajo perfil de la comunicación oficial profundizaron el desconcierto.
Según trascendió, la reina acudió a una consulta médica luego de experimentar un malestar que la obligó a frenar su actividad. A partir de esa recomendación profesional, se resolvió suspender su agenda protocolar, una determinación que llamó la atención por el nivel de exigencia que suele manejar y por su constancia a la hora de cumplir compromisos institucionales.
El dato no pasó inadvertido. Máxima Zorreguieta regresaba de un viaje reciente y tenía prevista una participación oficial en Róterdam, vinculada a un programa social relacionado con asistencia financiera. Sin embargo, su ausencia fue confirmada a último momento, sin mayores detalles sobre el cuadro que atraviesa ni plazos claros para su regreso.
Desde la Casa Real se emitió un comunicado escueto para evitar especulaciones, en el que se indicó que la reina no estaría presente por razones de salud. No hubo parte médico ni información específica sobre la gravedad del malestar, un silencio que contrastó con la atención permanente que suele rodear cada movimiento suyo.
El contexto suma elementos que alimentan las conjeturas. En los últimos días, una fuerte ola polar afecta a los Países Bajos, con temperaturas bajo cero que impactaron en la vida cotidiana y encendieron alertas sanitarias. En ese marco, no se descarta que Máxima Zorreguieta haya sufrido un cuadro gripal u otra afección vinculada al frío extremo, aunque por el momento no hay confirmaciones oficiales.
La reina venía de cumplir actividades intensas en el exterior, donde mantiene un rol activo como representante en temas de inclusión y seguridad financiera. Ese ritmo sostenido hace que cualquier pausa resulte más visible y genere lecturas sobre la necesidad de reposo y cuidado personal.
Por ahora, no se informó cuándo retomará su agenda ni si los compromisos pautados para los próximos días se mantendrán. La ausencia de precisiones refuerza la sensación de vulnerabilidad y deja en suspenso la evolución de su estado.
Mientras tanto, el foco permanece puesto en su recuperación. En un ámbito donde cada gesto es observado con lupa, el silencio oficial se transforma en un dato en sí mismo y mantiene abierta la expectativa sobre los próximos pasos de Máxima Zorreguieta.