Rocky pelea por vivir luego de sufrir maltrato y negligencia
El perro de raza tipo Bulterrier ingresó en las últimas horas al sector de caniles de la Dirección de Sanidad Animal del Municipio de Bariloche en estado crítico y con pronóstico de salud reservado, tras una cadena de hechos que combinó maltrato animal, improvisación y ausencia de responsabilidad.
Luego de aquel episodio, en el que fue retirado en el marco de una denuncia penal por maltrato animal, quedó bajo la custodia de dos mujeres que se presentaron como proteccionistas, quienes decidieron intervenir sin esperar el accionar de la Justicia y sin contar con las condiciones materiales, sanitarias ni legales necesarias para garantizar la recuperación de un animal que ya se encontraba gravemente dañado.
Según consta en documentación oficial, Rocky fue sometido a una intervención quirúrgica de castración en Sanidad Animal, conforme indicación veterinaria, informaron desde el área. Sin embargo, dos días después, el perro fue devuelto al resguardo municipal en condiciones de salud notablemente peores, lo que expuso con crudeza que la intervención por fuera del sistema institucional no solo no lo protegió, sino que agravó su estado físico.
El informe médico veterinario es contundente: Rocky ingresó con múltiples heridas cortopunzantes en cara y cuello, lesiones traumáticas en las patas traseras, dolor intenso, debilidad generalizada, signos de peleas con otros perros y un cuadro conductual compatible con estrés crónico, miedo extremo y sometimiento. El diagnóstico fue claro: estado grave, con pronóstico de salud reservado.
Indicaron que, desde el punto de vista técnico, el cuadro es altamente compatible con maltrato animal y omisión grave de cuidados, dejando en evidencia que la llamada “justicia por mano propia”, cuando se ejerce sin respaldo profesional ni responsabilidad legal, también termina generando víctimas.
La Dirección de Sanidad Animal recibió a Rocky cuando el daño ya estaba hecho. El área activó de inmediato los protocolos sanitarios, la atención veterinaria intensiva, el control del dolor y el seguimiento clínico permanente. Toda la documentación fue elevada para que Fiscalía investigue los hechos y determine las responsabilidades correspondientes.
El director de Sanidad Animal, Roque, fue contundente: “Una vez más es Sanidad Animal quien termina velando por la salud de los animales maltratados. Cuando fallan los tutores, cuando fallan las intervenciones improvisadas y cuando se vulneran los derechos básicos de los animales, el Municipio está presente para resguardar su salud y su vida”, afirmó.
“Quiero agradecer al intendente por el respaldo permanente al área. Sin decisión política, inversión y acompañamiento, estas intervenciones no serían posibles", expresó. "Sanidad Animal siempre va a estar del lado del cuidado, de la salud y del bienestar de los animales que ingresan víctimas del maltrato”.