SORPRENDIÓ
L-Gante le hizo una propuesta indecente a Gimena Accardi en vivo: “Mirá que estoy…”
El clima era liviano, casi de sobremesa, cuando una frase lanzada al pasar torció el eje del programa. En pleno streaming, L-Gante tomó una declaración reciente de Gimena Accardi, la puso en juego y dejó flotando una invitación que nadie esperaba escuchar en vivo.
Todo ocurrió en Soñé que veraneaba, el ciclo de Olga, cuando la actriz había hablado días antes sobre qué tipo de hombres le resultan atractivos. Esa definición, que ya había generado comentarios en redes, volvió a escena de la mano del cantante justo cuando se despedía del estudio.
La reacción inicial fue de desconcierto. Al notar el murmullo detrás de cámara, Gimena Accardi preguntó en voz alta: “¿Qué pasó? No escuché”. La frase quedó suspendida apenas unos segundos, hasta que una productora le repitió lo que L-Gante había dicho, ya camino a la salida.
Lejos de suavizarlo, el músico redobló la apuesta con una frase directa que terminó de sacudir el aire del estudio: “Escuché que te gustaban los turros. Estoy activo”. El comentario, lanzado con naturalidad, dejó a la actriz entre la risa incómoda y la sorpresa, mientras el resto del equipo reaccionaba en tiempo real.
El origen de ese cruce estaba en una charla previa del programa. En una consigna sobre gustos y vínculos, Gimena Accardi había sido tajante al describir qué la seduce: “Creo que lo que me seducía antes, me seduce ahora. Los turros”. La afirmación abrió debate en el piso y se viralizó casi de inmediato.
Ante una repregunta que intentó contrastar esa definición con relaciones pasadas, la actriz profundizó su mirada y explicó a qué se refería con ese concepto. “El turro es dulce. Está lleno de turros románticos. El que te maltrata es otro tipo de chabón, es el abogado que viene de traje”, aclaró, corriéndose de los estereotipos más obvios.
Para cerrar su idea, Gimena Accardi remató con una frase que terminó de fijar su postura: “El turro es el que te trata como una princesa. El turro te trata como un verdadero hombre te tiene que tratar”. Ese marco fue el que L-Gante leyó como una señal y decidió responder sin vueltas, dejando un momento que, aunque duró segundos, alcanzó para transformar una charla cotidiana en un cruce que no tardó en circular por todos lados.