DESUBICADO
Fernando Carrillo amenazó con filtrar videos prohibidos de Catherine Fulop: “Se la ve…”
En las últimas horas, Fernando Carrillo volvió a quedar en el centro de la escena por declaraciones que apuntaron directamente contra Catherine Fulop y encendieron una reacción inmediata de rechazo. Lejos de un intercambio de opiniones o de una discusión del pasado, sus palabras introdujeron una amenaza implícita que generó incomodidad, repudio y una fuerte reacción en redes y en el ambiente artístico.
El actor venezolano retomó viejos conflictos con su expareja en una seguidilla de intervenciones públicas que fueron subiendo de tono. La relación entre ambos, que incluyó un matrimonio a comienzos de los años noventa, había quedado atrás hacía décadas. Sin embargo, un nuevo cruce mediático reactivó una escalada que derivó en una insinuación grave.
Catherine Fulop, consultada por el tema, eligió correrse del enfrentamiento. “No le doy a ese personaje un ápice de mi bella vida. Amo a Moria, pero me estoy cuidando. A cada cochino le llega su 3 de enero”, expresó, marcando distancia y evitando profundizar en el conflicto.
La respuesta más polémica llegó del lado de Fernando Carrillo. En lugar de bajar el tono, el actor avanzó con declaraciones que no solo resultaron provocadoras, sino que introdujeron una amenaza explícita. “A la señora Sabatini le deseo lo mejor, no tengo nada que hablar de ella. Me queda el recuerdo que junto a mí hizo su telenovela más exitosa en la vida, Abigaíl, y después nunca más hizo una telenovela tan exitosa”, dijo primero, en un intento de minimizar la trayectoria posterior de Fulop.
Pero el punto de quiebre llegó cuando insinuó la existencia de material íntimo y la posibilidad de hacerlo público. “Puedo sacar unos videítos que tengo por allí para que deje de hablar de mí, bien o mal. Aunque en los videos que yo tengo para publicar se ve increíble, se ve bellísima”, lanzó, con una liviandad que generó indignación inmediata.
La gravedad de esa frase no está en el elogio forzado, sino en la lógica que la sostiene. Amenazar con la difusión de imágenes íntimas como forma de disciplinar o silenciar a otra persona expone un mecanismo de violencia simbólica que fue ampliamente repudiado en redes y en el ámbito mediático.
El episodio no aparece aislado. Fernando Carrillo ya había protagonizado cruces tensos en televisión, incluyendo un enfrentamiento con Cinthia Fernández en La Mañana con Moria, donde el intercambio derivó en acusaciones duras y recordatorios de antecedentes judiciales. Ese contexto volvió a ser mencionado por quienes cuestionaron sus dichos recientes.
En este escenario, lo que queda expuesto no es una pelea entre exparejas ni una diferencia ideológica. Es la utilización del poder de la palabra para intimidar, una práctica que hoy encuentra un rechazo transversal. Catherine Fulop, por su parte, optó por no responder en el mismo registro y sostener el silencio como límite.
Las declaraciones de Fernando Carrillo abrieron una discusión que va más allá de los nombres propios. No por lo que prometen mostrar, sino por lo que revelan sobre una forma de ejercer violencia que, lejos de ser anecdótica, sigue apareciendo cuando alguien decide cruzar una línea que no tiene retorno.