Escape de la Isla Huemul: la historia detrás de la mítica competencia barilochense
Este domingo 25 de enero se celebrará una nueva edición del triatlón Escape de la Isla Huemul. La competencia cumple doce ediciones organizada por el club Los Pehuenes; pero que se originó años antes, concebida por Jorge Angaut Rocha, un precursor de esta disciplina en la ciudad, a quien homenajean especialmente este año.
La emblemática carrera combinada barilochense nace inspirada en el “Escape de Alcatraz”, triatlón estadounidense que tomó como referencia la fuga real de la prisión de máxima seguridad de la isla de Alcatraz en 1962, cuando dos reclusos desafiaron las corrientes heladas de la bahía de San Francisco y sirvieron de inspiración para un evento deportivo que convoca a miles de atletas de todo el mundo.
En Bariloche, a Jorge Angaut Rocha se le ocurrió emular esa competencia en 1987. “En un viaje a Estados Unidos había visto el ‘Escape de Alcatraz’ y dijo ‘nosotros podemos armar el escape de la isla Huemul’”, recordó Carlos Aiassa, de la Subcomisión de Triatlón del club Pehuenes, quien vivió junto a Angaut Rocha aquellas primeras aventuras. “Durante muchos años, fue organizada por él y un grupo que lo ayudábamos. Él siempre fue el ‘alma mater’".
"Después se volvió imposible por la logística", señaló. "Pero hace 12 años, en Comisión Directiva de Club Pehuenes, se decidió crear la Subcomisión de Triatlón y revivir esta carrera que ya está totalmente instalada en el calendario de Bariloche”. También compartió una anécdota que describe el espíritu de los pioneros del triatlón. “Con Jorge, durante muchos años, cuando lo organizábamos nosotros, era muy frecuente que corriéramos el Escape -y acá viene un recuerdo para Lucy Angaut, su mujer, que ya falleció- y después nos íbamos a correr a Puerto Varas al otro día. Lucy nos llevaba el auto, y hacíamos un doblete el fin de semana”, rememoró.
La magia de cruzar desde la isla
El recorrido actual del “Escape” tiene distancia olímpica a lo largo de escenarios imponentes: 1.500 metros de natación desde la Isla Huemul hasta Playa Bonita, 40 kilómetros de ciclismo hasta la base del cerro Catedral y regreso; y 10 kilómetros de pedestrismo. Pero los inicios fueron modestos.
Según los registros, ese primer triatlón local, se llevó a cabo en el año 1987, con 250 metros de nado en el Nahuel Huapi, 5 km de bicicleta por avenida Bustillo y 7 km de pedestrismo con ascenso al cerro Otto. Más tarde, el club Pehuenes retomó la competencia como forma de reconocimiento a ese impulso originario y, cada año, se renueva como una tradición de la ciudad, que, en su edición número 12, superó el cupo con más de 200 inscriptos.
Durante la premiación histórica al cumplirse los 10 años de la, Aiassa lo sintetizó así: “Todas las ediciones fueron fantásticas. Las primeras eran muy a pulmón: el parque cerrado era una mesa y dos sogas. Pero cruzar desde la isla siempre fue algo único”.