"Es lo que más cuesta": cuál es el principal desafío de los nutricionistas en las escuelas de Río Negro
El gobierno de Río Negro organiza todos los años la comida para los alumnos y alumnas de la provincia. Para definir qué van a comer en las escuelas, hay un equipo de nutricionistas que buscan combinar una alimentación saludable con educación. Una de los objetivos es instaurar hábitos saludables.
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Mónica Temprano, secretaria de Administración del Ministerio de Educación provincial, señaló que la tarea de los profesionales es uno de los pilares del sistema. “Venimos trabajando con un ajuste por regiones y también por estaciones del año”, señaló Temprano en El Cordillerano Radio. Esta modalidad permite aprovechar la disponibilidad de frutas, verduras y carnes según la época y las particularidades de cada zona. “En algunos momentos del año se consiguen mejores frutas y verduras, o en la Línea Sur podemos incorporar determinados tipos de carne según la temporada”, explicó.
La incorporación de verduras en los menús escolares es uno de los desafíos centrales. "Es el punto que más les cuesta a los chicos", admitió la funcionaria, y destacó el trabajo sostenido de los equipos de nutrición para promover hábitos saludables. En ese sentido, la alimentación es tomada como una instancia más del proceso educativo. "Se realizan jornadas con los estudiantes, con juegos, imágenes y actividades que explican qué es saludable y qué no. Todo tiene un aprendizaje", remarcó.
Desde el Gobierno provincial subrayan el impacto directo de la alimentación en el rendimiento escolar. “Para nosotros es fundamental que los chicos estén bien alimentados. Un chico que no está bien alimentado no puede aprender correctamente”, afirmó Temprano.
El operativo para garantizar las comidas escolares implica una red de gran escala. Contó que son alrededor de 800 edificios escolares distribuidos en toda la provincia, lo que demanda una logística compleja y una coordinación permanente. "Tenemos equipos distribuidos en los 15 consejos escolares y, junto con el nivel central en Viedma, vamos coordinando para que no falte nada en las escuelas", explicó la secretaria de Administración.
Para fortalecer el sistema, desde el inicio de la gestión se implementó un esquema de auditorías. "Es un sistema muy grande y pueden suceder fallas", admitió Temprano. Por eso se realizan visitas aleatorias de control, que se suman al seguimiento diario que llevan adelante las propias escuelas sobre la mercadería recibida. "Puede pasar que en un cajón lleguen tomates en mal estado. En esos casos se llama al proveedor y se pide el recambio. Para eso estamos entrenados: estar atentos y evitar que estas cosas ocurran”, señaló.