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Así son las vacaciones de Juliana Awada en Villa La Angostura lejos de Mauricio Macri
Juliana Awada decidió cambiar de paisaje y de ritmo. Lejos de Mauricio Macri y del ruido porteño, la empresaria se instaló en Villa La Angostura para atravesar un verano distinto, marcado por la calma, la naturaleza y una etapa personal que empieza a redefinirse después de muchos años en pareja.
La elección no fue casual. Villa La Angostura funciona desde hace tiempo como refugio para Juliana Awada, un lugar asociado al silencio, a los afectos cercanos y a una rutina más simple. Allí pasa sus días rodeada de montañas, lago y familia, en un entorno que invita a desconectar y a mirar hacia adentro sin urgencias.
En sus redes sociales, Juliana Awada compartió algunas postales de este presente. Imágenes sin poses forzadas, donde se la ve disfrutando de paseos al aire libre y de una tarde de navegación, con el paisaje patagónico como protagonista. No hubo referencias directas a la separación ni mensajes explícitos, solo escenas que hablan por sí solas.
La casa que posee en la zona es parte central de ese plan de descanso. Construida con una estética sobria y materiales nobles, se integra al entorno natural y privilegia los espacios abiertos y la luz. Es un lugar pensado para el encuentro íntimo y la pausa, lejos de agendas oficiales y compromisos públicos.
Mientras Juliana Awada eligió quedarse en el sur, los planes de Mauricio Macri tomaron otro rumbo. Según trascendió, el expresidente tiene previsto viajar a Europa durante el verano, una decisión que terminó de marcar agendas separadas y geografías distintas para ambos en este nuevo escenario.
Desde el entorno de la expareja señalaron que la ruptura no fue abrupta ni impulsiva. “Fue una decisión madurada con respeto y afecto”, indicaron, dando cuenta de un proceso que se fue construyendo con conversaciones previas y sin conflictos públicos. Incluso, pese a la separación, Juliana Awada y Mauricio Macri compartieron juntos las fiestas de Navidad y Año Nuevo, priorizando el vínculo familiar y especialmente a su hija Antonia.
Ahora, ya con las cartas sobre la mesa, Juliana Awada transita sus primeros días como soltera lejos de las miradas constantes. Villa La Angostura aparece como el escenario ideal para ese comienzo: naturaleza, tiempo propio y una calma que contrasta con la intensidad de los últimos años. Sin declaraciones ni gestos grandilocuentes, el descanso también funciona como una forma silenciosa de empezar de nuevo.