"No tengo palabras": emotivo encuentro entre el fundador del SPLIF y el director Orlando Báez en la presentación del helicóptero
La presentación del helicóptero que el Gobierno de Río Negro contrató para reforzar el combate de incendios forestales, realizada este domingo en el Aeropuerto de San Carlos de Bariloche, tuvo un momento especial. Entre autoridades, brigadistas y funcionarios, el encuentro entre Roberto Molina y Orlando Báez transmitió la satisfacción que provoca ver una evolución del sistema provincial de lucha contra el fuego.
La sonrisa tranquila de Orlando Báez, actual director del SPLIF Río Negro, combinó muy bien con la emoción visible de Roberto Molina, uno de los protagonistas fundamentales en la creación de la primera brigada forestal de la provincia. Molina fue parte del grupo que, a fines de la década del ’80, comenzó a organizar lo que luego se convertiría en el SPLIF, y se desempeñó durante diez años como jefe de la Central Bariloche.
El respeto de Báez hacia la trayectoria de Molina es evidente. Ambos compartieron recuerdos y reflexiones en una jornada que definieron como histórica. "Con Roberto siempre repasamos la historia y hoy es un día muy especial", expresó Báez. "Ya habíamos dado un salto enorme cuando logramos tener nuestra propia central y dejamos atrás una camioneta con un tambor de 200 litros y una motobomba para contar con los primeros vehículos de ataque rápido. Hoy estamos dando otro salto, con tecnología de punta que no existe en otras provincias y con el único medio aéreo pesado operando en el país".
Para Molina, el momento fue difícil de describir. "Es un sueño realmente. Cuando empezamos en 1988 a intentar organizar el sistema, era muy difícil conseguir una aeronave, aunque fuera prestada. Hoy tenemos tecnología que en aquel momento era impensada", señaló. Convencido de la relevancia del anuncio, aseguró que las decisiones anunciadas por el gobernador Alberto Weretilneck "van a ser tomadas como modelo en todo el país".
Báez remarcó que la incorporación del helicóptero responde a una estrategia planificada. "Es clave hacer una inversión inteligente. Los incendios van evolucionando y las brigadas también tienen que hacerlo. El equilibrio entre aeronaves pesadas y livianas es fundamental, y es un esquema que se aplica en distintos lugares del mundo", explicó, destacando la necesidad de adaptarse a escenarios cada vez más complejos producto del cambio climático.
Ante la pregunta de si sentía orgullo, Molina hizo una pausa. "Me faltan palabras", dijo finalmente. “En su momento le pusimos muchísimas ganas, pero no teníamos nada, ni siquiera un lugar donde sentarnos a tomar un mate. Hoy llegamos a cubrir toda la provincia. Antes teníamos una camioneta y un camión ‘Guerrero’ de 1946".
Molina aprovechó también para contar su deseo de dejar testimonio de este crecimiento: "Vamos a escribir esta historia para que el país sepa cómo se organizó este servicio". Un servicio que tuvo orígenes precarios y que hoy puede responder a un exigente escenario en la lucha contra incendios.