2026-01-15

Perros sueltos y accidentes: una problemática que vuelve a repetirse en Bariloche

Un atropellamiento y una violenta reacción reabrieron el debate sobre convivencia y cuidado animal.

Un hecho ocurrido en la noche del martes en la intersección de Pasaje Gutiérrez y La Paz volvió a poner en debate una problemática recurrente en Bariloche: los perros sueltos en la vía pública y la falta de tenencia responsable. Allí, un vehículo Nissan atropelló a un perro que se cruzó de manera intempestiva, lo que derivó en una fuerte reacción por parte de los dueños del animal y en un episodio de violencia que terminó con un policía lesionado y un hombre detenido.

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Según la información oficial, tras el atropellamiento los propietarios del perro increparon a la conductora del auto y provocaron daños en el vehículo. La situación escaló rápidamente y fue necesaria la intervención policial. Como resultado, un efectivo resultó herido y un sujeto fue detenido e imputado por atentado y resistencia a la autoridad, quedando a disposición de la Justicia.

A partir de este episodio, Pablo Roque, encargado del área de Sanidad Animal, dialogó con El Cordillerano y señaló que el hecho “vuelve a poner el foco en un problema que no es nuevo y que no es menor”.

“Estamos hablando de perros sueltos con dueño, perros sueltos sin dueño, y de vuelta el mismo tema en la ciudad. No es un tema chiquito, no es un tema aislado ni algo a lo que no haya que darle importancia. Es una situación cotidiana que genera riesgos reales en la calle”, sostuvo Roque

Sobre esta situación Roque fue categórico: “Un perro suelto no es un perro libre. Es un animal expuesto”. Y enumeró los múltiples riesgos a los que queda sometido: “Accidentes de tránsito, peleas con otros perros, enfermedades. Enfermedades zoonóticas incluso, como hidatidosis o brucelosis, que el animal puede traer de la calle a la casa. Se romantiza la idea del perro libre, pero pasan un montón de cosas. Se puede pelear, se puede enfermar y, lo más grave, se puede morir

Además del riesgo para el propio perro, Roque subrayó que la presencia de animales sueltos afecta a toda la comunidad: “Es un riesgo para la persona que va manejando un auto, porque puede provocar un accidente. Pero también para el peatón que va caminando, por el riesgo de que le provoque una mordedura. Así como también para el vecino que pisa materia fecal y lleva parásitos a su casa. Sin dejar de mencionar el vecino que saca la basura y ese mism perro le rompe las bolsas. No hay nada bueno en que el perro esté suelto en la vía pública”.

Una problemática de hace mucho tiempo

Soluciones para un problema evitable

Sobre las herramientas disponibles para evitar que los canes circulen por la ciudad, el funcionario recordó que existe un sistema de patentamiento obligatorio por ordenanza desde el año 2009: “El año pasado fue el año que más se patentó, pero aun así hay muchísimos perros sin patentar. Hoy por hoy a los vecinos no les faltan herramientas. Hay castraciones masivas, vacunación, desparasitación e información”, señaló.

También destacó el trabajo que se realiza desde el Municipio en materia de prevención. Explicó que esta semana, por ejemplo, el quirófano móvil está trabajando en el barrio La Cumbre, mientras que el quirófano fijo funciona en San José 130, frente a Tránsito. La próxima semana el operativo se trasladará al barrio Frutillar.

Tenemos 50 turnos diarios de castración y muchas veces no se completan, porque hay más oferta de turnos que animales llevados a castrar”, remarcó. A esto se suma un programa educativo que, según adelantó, será reforzado durante este año, con mayor presencia en barrios y eventos masivos.

Roque también advirtió sobre otra consecuencia directa de los perros sueltos: la reproducción descontrolada. “Un perro suelto se va a reproducir. Eso genera conflictos en la vía pública, sobre todo cuando hay una perra en celo y muchos perros alrededor. Pero todos esos problemas no son culpa de los animales, son responsabilidad de los vecinos”, afirmó.

Finalmente, apeló a la responsabilidad colectiva: “La convivencia la construimos entre todos. No se puede pedir una ciudad segura si no hay un buen manejo de los animales. El mensaje es claro: castrar, cuidar, no dejarlos sueltos e identificarlos. Un perro cuidado es un perro protegido, que no está expuesto a que lo atropelle un auto, que se pelee o que termine lastimado o muerto”, concluyó.

El episodio dejó expuesta una vez más la necesidad de reforzar la concientización y el cumplimiento de las normas para prevenir situaciones que ponen en riesgo tanto a las personas como a los animales.

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