REPUDIABLE
Cómo fue el día que Julio Iglesias acosó en vivo a Susana Giménez: el incómodo video
Durante años, la escena quedó archivada como una incomodidad televisiva más. Hoy, ese mismo fragmento se mira con otros ojos. Susana Giménez fue protagonista de un momento de fuerte tensión en vivo cuando Julio Iglesias la besó sin su consentimiento en pleno programa, un episodio que volvió a circular y generó impacto por lo que muestra sin filtros.
El video corresponde a una visita del cantante al ciclo de Susana Giménez en 2004. Apenas ingresa al estudio, la situación se vuelve incómoda. Iglesias se acerca, toma el rostro de la conductora y la besa. Ella reacciona con una frase que hoy adquiere otro peso: "Siempre me da beso." Lejos de ser una broma, la expresión deja entrever que no se trataba de un gesto aislado ni esperado con agrado.
La incomodidad no se diluye. Aunque Susana Giménez intenta limitar el saludo a un contacto breve, el registro muestra cómo Julio Iglesias insiste y la retiene para darle un segundo beso mientras ella intenta apartarse. El intercambio continúa al aire y el clima se vuelve cada vez más tenso, sin cortes ni mediaciones.
La propia conductora pone en palabras lo que siente desde el inicio. “Sabía que esto iba a pasar. No me quería poner brillo porque venía Julio, sabía que me iba a besar y después se lo dejó pegado a él”, dice, dejando claro que el beso no fue un gesto espontáneo ni consentido, sino una situación que buscó evitar.
Lejos de retroceder, el cantante responde con una frase que hoy genera rechazo inmediato. “Me cuesta mucho porque los besos que te doy en privado son más bonitos que los públicos y van a pensar que beso así de mal”, lanza, naturalizando una cercanía que la conductora no estaba dispuesta a habilitar.
A medida que avanza el encuentro, la tensión crece. Julio Iglesias vuelve a acercarse y Susana Giménez marca un límite de forma explícita: “No Julio, no. Te lo pido por favor. Vos sos un hombre casado”. La frase es clara, directa y sin margen para interpretaciones. Sin embargo, no alcanza para frenar la insistencia.
El momento más delicado llega sobre el final del fragmento. Cuando la conductora intenta cerrar la situación, el cantante vuelve a pedir: “Dame un beso Susanita”. Ella se niega y responde con ironía: “ya te di 42 besos”. Aun así, la negativa no detiene el avance. Iglesias la toma nuevamente del rostro y vuelve a besarla, mientras las imágenes muestran a Susana moviendo piernas y brazos en un intento evidente de zafarse.
Durante años, esa escena fue leída como parte del show, una exageración propia de otra época televisiva. Hoy, el contexto la resignifica por completo. El gesto ya no se observa con indulgencia, sino como una situación donde el consentimiento fue ignorado frente a millones de espectadores.
El video volvió a circular en paralelo a otras voces que revisaron conductas pasadas del artista, entre ellas la de Marcela Tauro, quien también relató experiencias incómodas con Julio Iglesias. No se trata de un hecho aislado, sino de una forma de actuar que durante años fue naturalizada.
Lo que antes se archivaba como televisión incómoda, hoy se mira como un documento. Un registro crudo de cómo el poder, la fama y el silencio social podían borrar límites básicos. Y ese beso en vivo a Susana Giménez, que incomodó a todos frente a cámara, ya no puede volver a verse de la misma manera.