¡ESPECTACULAR!
Así es la lujosa casa de Benjamín Vicuña y Anita Espasandin en Punta del Este
El verano encontró a Benjamín Vicuña lejos del ruido porteño y mucho más cerca de lo que parece ser hoy su lugar en el mundo. Mientras se prepara para el estreno teatral de Secretos de la montaña y continúa al frente de The Balls por eltrece, el actor armó las valijas y se instaló durante todo enero en Punta del Este junto a su pareja, Anita Espasandín, y sus hijos. Un descanso largo, familiar y sin estridencias, que él mismo fue dejando entrever a través de sus redes sociales.
Desde un barrio privado de José Ignacio, Vicuña compartió una serie de postales que funcionan casi como un diario íntimo del verano. En las imágenes se puede ver la imponente piscina de la casa que alquilaron, atardeceres esteños que invitan a bajar un cambio y escenas cotidianas que hablan de calma: salidas a restaurantes de playa, juegos con los chicos y paseos en bicicleta.
A los 47 años, Benjamín atraviesa un momento de equilibrio que combina trabajo, familia y amor. Y en ese escenario aparece con fuerza la figura de su novia, su compañera desde hace un tiempo. A los 41, Anita mantiene un perfil bajo y una vida completamente ajena al mundo del espectáculo: es arquitecta, madre de dos hijos y construyó siempre su camino profesional lejos de las cámaras.
La historia entre Vicuña y Anita no nació de un flechazo mediático ni de una presentación ruidosa. Se conocían desde antes, pero fue el destino -y un viaje laboral- el que terminó de acercarlos. Europa fue el punto de inflexión. Más precisamente París, en pleno febrero, cuando una coincidencia de agendas y kilómetros compartidos terminó de dar forma a una relación que, con el tiempo, se fue consolidando.
Hoy, esa historia se traduce en vacaciones compartidas, rutinas familiares y una convivencia que se muestra natural, sin necesidad de aclaraciones públicas ni definiciones grandilocuentes. Las fotos hablan por sí solas: Vicuña relajado, sonriente, disfrutando de sus hijos y de una pareja que lo acompaña desde un lugar sereno.
Punta del Este, una vez más, se convierte en el refugio elegido por muchas figuras para bajar el ritmo y reencontrarse con lo esencial. En el caso de Benjamín, el balneario uruguayo parece funcionar como un paréntesis necesario entre proyectos, exposiciones y responsabilidades. Un espacio donde el actor puede ser simplemente eso: padre, pareja y hombre en calma.
Mientras el sol cae sobre José Ignacio y las bicicletas recorren caminos de arena, Vicuña transita un verano que lo muestra pleno, sin poses y sin discursos. Tal vez por eso sus imágenes conectan: porque no buscan impresionar, sino compartir un presente que, al menos por ahora, se ve en equilibrio.