Un milagro: el incendio lo sorprendió mientras dormía y logró escapar en la moto de su vecino
“No me quedó nada”, resume con angustia Jesús Barría, de 65 años, quien logró escapar a tiempo de las llamas durante el incendio que afectó a la localidad de El Hoyo el sábado pasado. El fuego avanzó rápidamente y lo tomó desprevenido mientras dormía en su casa.
Gracias a la ayuda de un vecino, Jesús pudo huir del lugar en una moto que había quedado en su patio y llegar hasta El Pedregoso, donde encontró un lugar para comer y pasar la noche.
Hoy, las paredes bordeadas de negro son solo una pista de lo que fue un hogar. Jesús se quedó con lo puesto: el fuego convirtió todo en cenizas. Vive solo, tiene problemas de visión y también presenta dificultades respiratorias, lo que agrava su situación tras la pérdida total de su vivienda.
El hombre contó a El Cordillerano Radio que cuando el incendio se encontraba a unos 200 metros de su casa comprendió la magnitud del peligro. “El aire era humo”, describió. “No me quedó nada”, repitió.
La participación de su vecino Heriberto fue clave para salvarse. Contó que el día anterior había dejado su moto en el patio de Jesús sin un motivo aparente. “¿Para qué?”, le preguntó sorprendido. “Te la dejo”, respondió, guiado -evidentemente- por la intuición.
Cuando el incendio avanzaba, Heriberto se acercó a la casa de Jesús y golpeó la puerta en reiteradas ocasiones, pero no obtuvo respuesta. Por un momento pensó que no estaba, aunque decidió intentarlo una vez más. Recién entonces salió Jesús, confundido. Estaba durmiendo. “Es gracias a Dios”, resumió el vecino.
Actualmente, Jesús Barría solicita ayuda para poder subsistir tras haberlo perdido todo. Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través del alias EL.CAPRICHO.NX, a nombre de Juan Carlos Franco.