ESCÁNDALO
Nico Occhiato le buscó pareja a un jugador denunciado por violencia de género en Luzu TV y lo destrozaron
Hay decisiones al aire que parecen inofensivas, pero terminan detonando una ola de críticas. Eso fue exactamente lo que ocurrió cuando Nico Occhiato, en pleno streaming de Luzu TV desde Pinamar, quiso repetir una de sus fórmulas clásicas: el juego de “encontrar pareja” entre invitados. El problema fue que, esta vez, el elegido fue Nacho Arce, arquero de Riestra y protagonista de una causa por violencia de género. Y lo que pretendía ser humor se leyó, para muchos, como un intento de lavar su imagen.
En medio del escenario de verano, con público, música y clima festivo, Nico Occhiato presentó al futbolista y, fiel a su estilo, le marcó el terreno con naturalidad: “Sabes que se va shippeado de acá”, lanzó entre risas, después de elogiarlo frente a cámara. Desde ese instante, el segmento se movió en un registro de ligereza, sin referencias al expediente judicial que pesa sobre el arquero.
El equipo del programa se prendió rápido al juego: bromas, miradas hacia la productora, complicidad con el invitado. Todo parecía parte de la dinámica habitual de Luzu TV. Sin embargo, afuera, en redes sociales, empezó a instalarse otra lectura: darle cámara, exposición y simpatía a alguien denunciado por violencia de género, en un formato de entretenimiento, era cruzar una línea.
Los comentarios fueron duros, directos y apuntaron tanto al programa como al propio Occhiato. Entre las reacciones que circularon en X, hubo frases que se multiplicaron por su contundencia: “Cómo vas a querer hacer contenido (y encima un shippeo) con un tipo con antecedentes por violencia de género. Ese era el límite que pensé que Luzu nunca iba a cruzar” y también: “En Luzu están intentando hacerle gancho a un tipo que estuvo preso por pegarle a la mujer. Cómo doma la guita de Speed”. El enojo no era solo con el invitado: el cuestionamiento iba al mensaje que, según muchos usuarios, el show terminaba habilitando.
El malestar creció todavía más cuando se volvió a recordar la denuncia que enfrentó Nacho Arce en 2023, sus días detenido y los detalles de aquel episodio que terminó con una causa abierta y una perimetral. Frente a ese contexto, el gesto de “shippearlo” frente a cámara se leyó como una validación, una legitimación innecesaria y fuera de lugar.
Nico Occhiato, al menos por ahora, no recogió el guante ni hizo referencia al tema. Y ahí radica parte de la polémica: mientras el video siguió circulando y las críticas se multiplicaron, el conductor eligió el silencio. El resultado fue el opuesto al buscado. Lo que iba a ser un momento de juego se transformó en un llamado de atención sobre los límites del entretenimiento cuando se cruzan con denuncias de violencia de género —y sobre la responsabilidad de quiénes eligen a quién darle voz, tiempo de cámara y simpatía en un show que ve todo el país.