LO SUFRE
La crisis que sufre Thiago Medina tras el accidente que casi le cuesta la vida: “No puedo estar sin…”
El accidente en moto que sufrió hace algunos meses no solo dejó secuelas físicas en Thiago Medina. También abrió un proceso interno que hoy se nota en su manera de verse y en el vínculo con su propio cuerpo. Con un mensaje sincero y sin disfraces, el ex Gran Hermano compartió por primera vez lo que está atravesando y cómo le cuesta aceptar las marcas que le quedaron después de la cirugía.
Para explicarlo, Thiago Medina eligió una imagen simple: una foto frente al espejo, con el torso descubierto y las cicatrices a la vista. Sobre esa postal escribió: “Les voy a contar algo que me está pasando: me da vergüenza andar en cuero”. En esa frase se condensa mucho más que un comentario pasajero. Habla de pudor, de inseguridad y de una pelea silenciosa con lo que le tocó atravesar.
La marca que cruza su abdomen ”desde debajo del ombligo hasta la zona del estómago” es el recuerdo permanente de lo que ocurrió. Y, por ahora, convivir con esa huella le resulta duro. Por eso, en el mismo posteo, Thiago Medina sumó otra confesión que generó preocupación entre sus seguidores: “Ahora ni adelante de Dani puedo estar sin remera”. El comentario expone que el impacto no es solo estético: también toca su autoestima y su intimidad.
A partir de ese accidente, su vida cambió de ritmo. La recuperación fue larga, incluyó internación, miedos y un proceso de adaptación que todavía continúa. Cada vez que habla del tema, Thiago Medina deja entrever que todavía está procesando lo que pasó y que, aunque intenta avanzar, hay días donde el recuerdo pesa más de la cuenta.
En ese contexto, el apoyo afectivo resultó clave. Entre internaciones, controles y cuidados médicos, logró rearmar una dinámica familiar en la que sus hijas y la cercanía con Daniela Celis funcionan como refugio. Más allá de los rumores, aparece algo claro: la contención fue parte fundamental de su recuperación emocional.
Lo que hoy expresa públicamente es, en definitiva, el costado menos visible de los accidentes graves: la batalla con el espejo, el miedo a mostrarse y la necesidad de volver a sentirse seguro. Por ahora, Thiago Medina elige contarlo, ponerlo en palabras y pedir respeto por ese proceso. Y, aunque todavía no puede estar “sin remera”, su testimonio deja algo claro: sanar no es solo cerrar una herida, también es volver a reconocerse.