FIN DEL MISTERIO
Nicole Neumann reveló cuándo mostrará la carita de Cruz, su hijo con Manu Urcera
Mientras disfruta del verano en Punta del Este, Nicole Neumann volvió a quedar en el centro de la escena por una decisión personal que despierta curiosidad, debate y reclamos constantes en redes: si piensa o no mostrar la carita de Cruz, el hijo que tuvo junto a Manu Urcera. A pesar de las insistencias, la modelo eligió sostener el bajo perfil del bebé y explicó, una vez más, los motivos.
El reclamo no es nuevo. Cada imagen familiar que Nicole comparte en Instagram genera comentarios cruzados: seguidores que respetan la decisión y otros que insisten con conocer al pequeño. Frente a ese escenario, la conductora fue clara y sincera al hablar del tema, sin vueltas ni eufemismos.
“Hay dos bandos. Están los que critican porque no lo muestro y están los que piden verlo porque lo quieren conocer y lo entiendo”, explicó en diálogo con la revista GENTE, antes de marcar un punto clave que atraviesa su postura actual: “Las cosas cambiaron. Las redes son un tema delicado y a veces peligroso”.
Lejos de tratarse de un capricho individual, Nicole remarcó que la decisión fue tomada en conjunto con su pareja. “Se tomó esta decisión. Lo importante es escucharnos a nosotros como padres”, sostuvo, dejando en claro que no hay fechas ni planes para una eventual “presentación” pública de Cruz.
Aunque el hermetismo es casi total, hubo una pequeña excepción involuntaria: una de sus hijas compartió tiempo atrás una postal en la Patagonia donde se lo podía ver de manera muy sutil. La imagen pasó prácticamente desapercibida, algo que refuerza la idea de que la modelo busca preservar al niño del foco mediático el mayor tiempo posible.
Más allá de la exposición, Nicole también se permitió hablar del momento personal que atraviesa. Con tres hijas adolescentes y un bebé en brazos, vive una maternidad atravesada por contrastes. “Amo porque encima me llegó el varón y estoy enamoradísima”, confesó, sin ocultar la emoción. “Después de tres mujeres tenía ganas de que fuera varón. Es divino y estamos en un enamoramiento absoluto con el gordo”.
En ese camino, reconoció diferencias claras en la crianza. “La energía. Con las chicas era otra cosa”, explicó, y detalló entre risas que ahora la casa tuvo que adaptarse por completo: “Con el gordo no podemos dejar nada. Tenemos toda la casa baby proof al máximo”.
Aun así, su esencia como madre sigue intacta. “Fui con todos igual. Soy súper obse en un montón de cosas y en otras no”, dijo, marcando que los miedos y cuidados siguen siendo los mismos, especialmente cuando se trata de la salud. Por ahora, la carita de Cruz seguirá siendo un misterio, al menos hasta que sus padres sientan que llegó el momento adecuado.