Seguirá preso el imputado por portación de arma de guerra tras una persecución policial
El juez de Garantías resolvió prorrogar la prisión preventiva de un hombre imputado por portación ilegal de arma de guerra, encubrimiento y resistencia a la autoridad, en el marco de una causa iniciada tras un operativo policial ocurrido el pasado 24 de diciembre.
La medida se extenderá hasta el 26 de abril de 2026, plazo de duración de la investigación preparatoria.
La persecución y el choque en avenida San Martín
Según la acusación del Ministerio Público Fiscal, el imputado fue detenido minutos antes de las 19:33 del 24 de diciembre, cuando circulaba en motocicleta por avenida San Martín junto a un familiar.
Al advertir una orden de detención impartida por personal de la Brigada Motorizada (tras un llamado al 911) ambos hicieron caso omiso y se dieron a la fuga a alta velocidad, poniendo en riesgo a terceros.
La persecución finalizó en la intersección de San Martín y Pagano, cuando el conductor perdió el control del rodado y colisionó contra un taxi que se encontraba estacionado.
El arma secuestrada y la resistencia
En ese contexto, la Fiscalía sostuvo que el imputado arrojó un arma de fuego debajo del vehículo impactado e intentó resistirse al accionar policial, llegando incluso a intentar sustraer el arma reglamentaria de uno de los efectivos.
De acuerdo con la acusación, portaba sin autorización legal una pistola calibre 9 milímetros, cargada con once proyectiles y en condiciones de uso inmediato. El arma tenía pedido de secuestro vigente por un robo ocurrido en enero de 2022, cuya víctima fue un empleado policial.
Los fundamentos de la Fiscalía
Durante la audiencia, la fiscal del caso fundamentó el pedido de prórroga en la existencia de registros fílmicos que permiten observar el momento en que el imputado descarta el arma, así como en la presencia de vainas servidas en el lugar del hecho.
También se mencionaron informes del área judicial de cámaras de seguridad y la existencia de medidas de prueba aún pendientes, entre ellas la declaración de un testigo principal.
Además, se destacó que el imputado cuenta con una condena anterior por un hecho violento cometido con arma de fuego, lo que —según la Fiscalía— evidencia un patrón de conducta reiterado y agrava la expectativa de pena, incrementando el riesgo procesal.
El Ministerio Público Fiscal subrayó, asimismo, el riesgo para la seguridad pública que implicó la portación de un arma cargada en la vía pública, en un horario de alta circulación de personas.
La postura de la defensa
Por su parte, los abogados particulares del imputado se opusieron a la prórroga de la prisión preventiva. Argumentaron que no existen riesgos procesales actuales, ya que la prueba relevante se encuentra secuestrada, bajo custodia de la Fiscalía, y que los testigos ya habrían prestado declaración.
La decisión judicial
Finalmente, el juez de Garantías resolvió prorrogar la prisión preventiva hasta el 26 de abril de 2026, al considerar acreditado el riesgo de entorpecimiento de la investigación.
Si bien descartó la existencia de peligro de fuga —al valorar el arraigo del imputado en la ciudad— sostuvo que aún restan medidas relevantes por producir y que la evidencia recolectada hasta el momento, en especial los registros fílmicos, contradice la hipótesis defensiva.