NO AGUANTA MÁS
Morena Rial pasó la Navidad en medio de una intensa crisis: “Fue su peor noche”
La Navidad suele asociarse a los reencuentros, a la familia y a cierta sensación de calma. Sin embargo, para Morena Rial el escenario fue totalmente distinto y, según distintas versiones, la noche terminó atravesada por la tristeza, la angustia y un clima que encendió señales de alerta sobre su estado emocional.
Morena Rial pasó la Nochebuena y la Navidad detenida en la Unidad 51 de Magdalena, luego de que la Justicia revocara su excarcelación en la causa por robo agravado. Desde ese momento permanece privada de la libertad y, más allá de las cuestiones judiciales, comenzaron a conocerse detalles sobre cómo atraviesa el día a día y, en particular, cómo vivió una fecha tan sensible.
En redes sociales, el periodista Fede Flowers fue uno de los primeros en describir lo que habría ocurrido puertas adentro del penal. Allí escribió: “La Navidad de Morena Rial: me cuentan fuentes muy cercanas a ella que anoche fue la peor noche para ella en el penal de Magdalena”. El mensaje rápidamente se replicó y alimentó la sensación de que el ánimo de la joven estaría completamente quebrado.
Según esa misma línea, luego amplió la escena: “No quiso salir de la celda hasta que una compañera la convenció tipo 23 hs, cenaron sándwiches de miga, carne al horno con ensalada y estaba muy deprimida. Morena entre llantos brindó y se fue a dormir”. El relato planteó una Navidad fría, casi obligada, sin compañía cercana y marcada por la soledad.
Sin embargo, no todos coinciden con esa versión. En diálogo con TN Show, su abogado y amigo Alejandro Cipolla salió a desmentir categóricamente lo difundido por el periodista. “No, es todo mentira. Morena no tiene compañeros”, afirmó, intentando bajar el tono a la preocupación pública que se había generado.
Incluso fue más allá al detallar la rutina de la joven dentro del penal: “Se fue a dormir temprano. Ella está sola y luego de las 20 no se puede mover de la celda”. De ese modo, instaló una lectura distinta, sin escenas de llanto ni compañía, pero igualmente marcada por el encierro y el aislamiento.
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Lo cierto es que, más allá de los matices entre versiones, la situación de Morena Rial expone una realidad compleja. Por un lado, enfrenta un proceso judicial que avanza y la mantiene tras las rejas. Por el otro, atraviesa fechas cargadas de simbolismo en soledad y bajo estrictas normas carcelarias. Y aunque haya quienes consideren que todo es consecuencia de sus decisiones y de reiterados episodios polémicos, la imagen que queda es la de una joven atravesando uno de los momentos más duros de su vida, con una Navidad que, lejos de traer alivio, reforzó la preocupación sobre cómo seguirá afrontando lo que viene.