HAY TRISTEZA
Wanda Nara pasará la Navidad sin sus hijas en Punta del Este y se supo quiénes la acompañan
La Navidad de Wanda Nara no será como la había imaginado. Lejos de una mesa completa y de la postal familiar que esperaba construir para estas fiestas, la conductora pasará el 25 de diciembre sin sus hijas menores, en un escenario que combina descanso, compañía cercana y un trasfondo judicial que sigue marcando cada decisión.
El destino elegido es Punta del Este, donde Wanda ya se encuentra instalada luego de cerrar compromisos laborales. El balneario uruguayo, habitual refugio de celebridades durante el verano, será el marco de una Navidad distinta, atravesada por la ausencia de sus hijas, que pasarán la fecha junto a su padre, Mauro Icardi.
La decisión no fue azarosa ni espontánea. En las últimas horas se conoció que la Justicia resolvió priorizar el cronograma profesional del futbolista, quien debe regresar a Turquía antes de fin de año para reincorporarse a Galatasaray. Ese fallo terminó por modificar los planes de Wanda, que había evaluado compartir las fiestas con sus hijas fuera del país.
Aun así, la conductora no estará sola. En Punta del Este la esperan personas clave de su círculo íntimo. Su hermana Zaira Nara llegó días atrás junto a sus hijos, y también se encuentra allí su madre, Nora Colosimo, figura central en cada momento delicado de la familia. La presencia de ellas garantiza una contención emocional que, puertas adentro, resulta fundamental.
También están en el Este Valentino López y Constantino López, los hijos mayores de Wanda, que ya compartieron postales del viaje y del inicio de las vacaciones. Ese reencuentro familiar funciona como un contrapeso frente a la ausencia de las más chicas, una situación que la conductora no ocultó que le genera tristeza.
En paralelo, crecen los rumores sobre una compañía extra durante estos días. Versiones periodísticas señalan que en Punta del Este también estaría Robert Strom, el empresario francés con quien a Wanda se la viene vinculando sentimentalmente. Sin confirmaciones oficiales ni apariciones públicas conjuntas, la incógnita suma un condimento más a una Navidad que ya se presenta atípica.
Los planes originales de Wanda incluían un armado familiar más amplio y hasta un posible cruce con figuras del espectáculo. Sin embargo, la resolución judicial modificó el escenario y dejó en evidencia, una vez más, que su vida personal sigue condicionada por decisiones externas.
Mientras tanto, el plano laboral también influye. Tras finalizar las grabaciones del repechaje de MasterChef Celebrity, Wanda aprovechó la pausa del programa para viajar y tomarse unos días de descanso antes de retomar la actividad en enero.
Así, entre el mar de Punta del Este, la compañía de su familia y una agenda emocional atravesada por ausencias, Wanda Nara transitará una Navidad distinta. No será la que soñó, pero tampoco estará sola. Y, como suele ocurrir en su vida, cada movimiento vuelve a quedar bajo la lupa.