¿QUÉ HIZO?
Se filtró la inesperada actitud de la esposa de Christian Petersen luego de que despertara: “La vieron…”
El estado de salud de Christian Petersen sigue generando atención y expectativa, especialmente desde que se conoció una noticia que marcó un punto de inflexión en su cuadro: el chef despertó tras varios días de sedación. La información trajo alivio, pero también abrió una nueva etapa, atravesada por la cautela médica y por el acompañamiento permanente de su entorno más cercano.
Desde su internación en el Hospital Ramón Carrillo de San Martín de los Andes, la evolución de Christian Petersen fue seguida con extrema reserva. La gravedad del colapso que derivó en una falla multiorgánica obligó a un manejo clínico cuidadoso, con escasa información oficial y un silencio que buscó proteger al paciente mientras atravesaba el momento más crítico.
El despertar del chef fue, sin dudas, el hecho más esperado. Según trascendió, logró abrir los ojos, reaccionar y mostrar señales de reconocimiento, un avance que fue recibido con emoción contenida por quienes lo acompañaron desde el primer día. Sin euforia ni anuncios, la noticia se conoció de manera gradual, casi en voz baja, como todo lo que rodeó su internación.
En ese contexto, empezó a llamar la atención la actitud de su esposa, Sofía Zelaschi, quien se mantuvo firme a su lado durante todo el proceso. Desde el inicio, eligió un perfil bajo absoluto: no habló con la prensa, no hizo publicaciones y evitó cualquier tipo de exposición, incluso cuando la expectativa mediática crecía.
Lo que sorprendió en las últimas horas fue que, tras el despertar de Christian Petersen, esa postura no cambió. Lejos de aprovechar el alivio para salir a hablar o mostrarse, Sofía redobló su presencia puertas adentro. Su prioridad siguió siendo la misma: acompañar, contener y sostener, sin correrse un centímetro de la habitación donde su esposo continúa internado.
Recién varios días después se la vio salir brevemente del hospital, en una imagen que no pasó inadvertida. Quienes estuvieron en el lugar describieron un gesto serio, cansado y concentrado, propio de alguien que atravesó jornadas de tensión extrema. No hubo declaraciones ni gestos hacia afuera, solo la confirmación de que el proceso sigue siendo delicado.
Desde el entorno del chef trascendió que existe un fuerte malestar por la forma en que se manejó la información en algunos medios. En ese marco, la decisión de Sofía Zelaschi de no hablar públicamente fue leída como una forma de resguardar a Christian Petersen y evitar presiones innecesarias mientras su recuperación avanza paso a paso.
En cuanto a su estado actual, si bien el despertar representó una señal alentadora, los médicos mantienen la prudencia. La evolución es diaria y cualquier traslado fue descartado por el momento. La prioridad sigue siendo la estabilidad y la atención especializada.
Mientras tanto, la escena se repite: Christian Petersen internado, acompañado de cerca, y una esposa que no se mueve de su lado. En medio de la incertidumbre, esa presencia constante se convirtió en uno de los pilares silenciosos de esta historia que todavía se está escribiendo.