Balance de Sanidad Animal: "El perro afuera, el caballo suelto o la falta de vacunación no pueden ser normales"
El área de Sanidad Animal del Municipio de Bariloche cerró el año con un fuerte balance de gestión, marcado por inversiones en infraestructura, ampliación del personal, campañas territoriales y una mirada integral que vincula directamente el cuidado de los animales con la salud pública. Así lo explicó el responsable del área, Pablo Roque, en una entrevista con El Cordillerano Radio donde detalló los principales avances y los desafíos que persisten en la ciudad.
Roque recordó que asumió el cargo en noviembre del año pasado y que, desde entonces, el área atravesó un proceso de fortalecimiento sostenido. “La sanidad animal no es solo un tema de animales, es salud pública. Hoy los animales forman parte de las familias y eso genera más trabajo, pero también más responsabilidad”, señaló.
Uno de los problemas más recurrentes es la presencia de perros sueltos en la vía pública, una situación que (según explicó) no es exclusiva de Bariloche. “No es un problema de animales, es un problema de las personas y de un cambio cultural que hay que empezar a hacer. No debería haber perros ni caballos sueltos en la calle”, afirmó. En el caso de los caballos, advirtió que durante el verano muchos propietarios los dejan pastar en espacios verdes o en la ruta de Circunvalación para ahorrar costos, lo que genera un riesgo grave para la seguridad vial.
En ese sentido, destacó la incorporación de un carro para el traslado de caballos, una herramienta con la que el municipio no contaba. “Después de mucho tiempo, logramos comprarlo y ponerlo en funcionamiento en septiembre. Era una deuda histórica”, remarcó.
La situación de los perros y gatos en Bariloche
Sobre el procedimiento ante una denuncia, explicó que se realiza una verificación en el lugar y que, en la mayoría de los casos, los animales tienen dueño: “Hay un mito de que todos son perros callejeros. Cuando vamos, muchas veces aparecen los dueños”, indicó. En esos casos, se aplica el protocolo de tenencia responsable, que incluye identificación, vacunación antirrábica, certificación sanitaria y la obligación de mantener al animal dentro del predio.
La vacunación fue otro eje central de la gestión. Durante el año se aplicaron cerca de 10 mil dosis de vacuna antirrábica: “La rabia es una enfermedad zoonótica, se transmite a las personas y no tiene cura. Por eso es fundamental la prevención”, subrayó. Las campañas se realizaron en territorio, en conjunto con juntas vecinales, una modalidad que permitió ampliar la cobertura. “Antes las vacunas solo se aplicaban a los animales que entraban a castrarse. Hoy vamos barrio por barrio”, explicó.
En relación a los gatos, advirtió que el problema suele estar invisibilizado, aunque es significativo: “En Bariloche no hay rabia terrestre, pero sí rabia aérea, transmitida por murciélagos, y los casos positivos suelen estar asociados a gatos”, señaló. Además, remarcó que la tasa reproductiva felina es mucho más alta, lo que acelera la superpoblación. Por ese motivo, se trabaja con protectoras históricas de la ciudad en el manejo de colonias de felinos.
Otro aspecto destacado fue el fortalecimiento del quirófano móvil, que permitió acercar las castraciones y vacunaciones a distintos barrios: “Una castración en una veterinaria privada no baja de los 100 mil pesos. Acercar un servicio gratuito y de calidad es una política pública clave, sobre todo en un contexto económico difícil”, sostuvo. En jornadas intensivas, el equipo llegó a castrar hasta 65 animales en un solo día. “Para el vecino, un animal más o menos es una diferencia enorme”, explicó.
Adopción y tenencia responsable
En cuanto a la adopción responsable, destacó que durante el año se logró una alta tasa de adopciones: “De cinco perros capturados por incidentes graves, cuatro fueron adoptados. Eso muestra que hay muchos vecinos comprometidos”, señaló, y remarcó que no todo es conflicto: “La mala noticia corre más rápido, pero hay muchísima gente que vacuna, castra y cuida”.
La educación en tenencia responsable es otro de los pilares del área, con intervenciones en escuelas y campañas de concientización. “Cuando les preguntamos a los chicos si el perro tiene que estar en la calle o dentro de la casa, no hay dudas. Los adultos tenemos que aprender de eso”, reflexionó. En esa línea, también cuestionó el uso de pirotecnia durante las fiestas. “No beneficia a nadie, genera estrés en los animales, afecta a personas sensibles y aumenta el riesgo de incendios”, afirmó, y desalentó la práctica de sedar animales como solución.
Finalmente, Roque aseguró que el objetivo es profundizar las políticas públicas orientadas a cambiar conductas arraigadas: “El perro afuera, el caballo suelto o la falta de vacunación no pueden ser normales. Son cambios culturales que llevan tiempo, pero hay que empezarlos”, concluyó.