CONTÓ TODO
L-Gante lanzó una confesión hot sobre cómo era la intimidad con Wanda Nara: “En la cama…”
Cuando L-Gante vuelve a hablar de su vínculo con Wanda Nara, no lo hace desde el escándalo sino desde un tono que mezcla confidencia y nostalgia. Y cada una de esas revelaciones aparece justo ahora, en un momento donde insiste en que quiere “volver a enamorarse bien”, una frase que inevitablemente reaviva lo que él mismo reconoce haber sentido en aquella historia.
En Tarde o Temprano, el músico repasó sin rodeos cómo vivía su vida personal en pleno romance mediático. Contó que atravesaba un desgaste profundo y que, en ese contexto, la relación fue una especie de refugio: dijo que “Me quise distraer” porque enfrentaba problemas cotidianos que todavía lo afectan, y que su prioridad era algo tan básico como armar un espacio estable para su hija Jamaica. Por eso remarcó: “Quiero que mi hija Jamaica tenga su habitación, su casa”.
Cuando en el piso mencionaron que la aventura con Wanda Nara lo había desconcentrado y hasta le había significado pérdidas económicas, respondió sin rodeos. “Espero aún no darla por perdida… la plata. Con Wanda no la di por perdida. Ella me dijo que cuando la precise, iba a estar”, aseguró L-Gante, dejando entrever que todavía mantiene una confianza particular en ella.
La charla subió de temperatura cuando Silvia Fernández Barrio quiso saber si lo que los unía tenía más que ver con la emoción o con la piel. Él no esquivó nada y afirmó: “Podemos decir ambas”, una frase que terminó de instalar la idea de que su vínculo no fue simplemente mediático. Incluso fue más lejos al describir la intimidad entre ellos, explicando que “Primero, por amor. Y por la cama íbamos bien. Pero me distraía de cosas que necesitaba ordenar”, dejando expuesto que esa química existió y que tuvo peso real en la relación.
Belén Ludueña también le preguntó por uno de los rumores que más dieron vueltas: la supuesta oferta de un auto de lujo. “Wanda te ofreció una Ferrari, ¿no?”, quiso saber. La respuesta detonó risas en el estudio y sorpresa en redes: “Yo lo vi como una propuesta indecente”, contestó él, manteniendo ese tono entre pícaro y ambiguo que suele usar cada vez que se refiere a la empresaria.
Aun así, también dejó una observación que funciona como el resumen de todo lo que vivieron: “No sería lo primordial, pero no hay que ser tan inteligente para darse cuenta que, si están Wanda Nara y L-Gante juntos, cualquier negocio podría funcionar”. Un guiño a cómo la exposición, el deseo y los intereses se mezclaron en una historia que todavía deja restos emocionales.
Sin mencionarlo de forma directa, cada confesión termina conectando su presente con ese capítulo pasado. Y en esa búsqueda de “enamorarse bien”, él vuelve a traer a Wanda a escena como si, de alguna manera, esa intensidad fuera la vara con la que todavía mide todo lo demás.