TRISTEZA TOTAL
El dolor por la muerte de una integrante histórica de Intrusos: qué le pasó
Durante la mañana se confirmó una noticia que cayó como un baldazo de hielo en el mundo del espectáculo: la persona que murió fue Mercedes “Meche” Portillo, una de las productoras más queridas y longevas de Intrusos. La información empezó a circular con cautela, pero se volvió contundente cuando dos de las figuras más cercanas a ella, Adrián Pallares y Rodrigo Lussich, lo comunicaron en sus redes con mensajes cargados de dolor.
La conmoción no tardó en expandirse. Portillo llevaba varios días internada en terapia intensiva, atravesando un cuadro gravísimo de neumonía bilateral que la dejó intubada, con respirador y en estado crítico. En el equipo de Intrusos habían pedido cadenas de oración, aferrados a la esperanza de una recuperación que, lamentablemente, no llegó. La noticia golpeó por lo inesperada y por todo lo que representaba su presencia en el detrás de escena del histórico ciclo de América.
El posteo de Adrián Pallares terminó de poner en palabras lo que muchos no podían siquiera ordenar. “No lo puedo creer. Nuestra Meche acaba de fallecer, y no encuentro explicación a semejante injusticia de la vida. Una luchadora de siempre, una persona talentosa, buena, cariñosa y por sobretodo amiga de sus amigos...”, escribió, describiendo no solo su vínculo personal sino el vacío profundo que deja alguien que trabajó hombro a hombro junto al equipo durante más de dos décadas.
Pallares recordó incluso su último encuentro, cargado de esa habitual calidez que la caracterizaba: una cena, anécdotas y la risa que -según él mismo relató- nadie imaginó que sería la última. “Gracias por haberte cruzado en mi vida... Vas a estar siempre en mi mente y en especial en mi corazón”, cerró, dejando un mensaje que rápidamente se multiplicó entre colegas, técnicos y excompañeros que la conocieron en diferentes etapas.
Rodrigo Lussich también despidió a Meche con una carta íntima y desgarradora, escrita inicialmente para que ella pudiera leerla durante su internación, pero que terminó convirtiéndose en un homenaje público después de su partida. “Si el aire ya no te alcanza, voy a llevar tu nombre donde sea...”, expresó, en un texto que hablaba del cariño, la admiración y la gratitud construida a lo largo de años de trabajo conjunto.
La muerte de Portillo impactó de manera tan fuerte porque su trayectoria fue enorme y silenciosa a la vez: comenzó en los 90 junto a Mariana Briski, pasó por programas emblemáticos como PNP, RSM, portales digitales y finalmente encontró en Intrusos un espacio donde su impronta quedó marcada para siempre. También se permitió explorar la actuación, con participaciones en Puerta 7 y En el barro.
Hoy el dolor domina entre quienes la conocieron. Meche era de esas figuras que no aparecían frente a cámara, pero sin las cuales un programa simplemente no funciona. Su ausencia deja un hueco enorme, y su despedida, inevitablemente, se siente como el final de una etapa en uno de los ciclos más importantes de la televisión argentina.