AMOR CONFIRMADO
Evangelina Anderson enamorada de un compañero de MasterChef: el video a los besos en un boliche
La madrugada porteña terminó revelando lo que en MasterChef apenas se insinuaba: Evangelina Anderson e Ian Lucas fueron captados besándose en un boliche, en un clip corto pero tan nítido que alcanzó para disparar la sorpresa, las especulaciones y el rumor más fuerte de la semana. El registro no deja margen para dobles interpretaciones: hay química, hay búsqueda y hay una confianza que no se construye de un día para otro.
La escena, difundida por la cuenta de El Impacto, muestra primero un momento de cercanía casi íntima, con Evangelina e Ian hablándose al oído entre risas. Segundos después, el gesto que cambió todo: un beso directo, espontáneo y fuera de cualquier libreto televisivo. Nada armado, nada estratégico. Solo dos personas que se gustan y se dejan llevar en una noche sin filtros. El video explotó en redes y, lógicamente, también dentro del universo MasterChef.
Para Evangelina Anderson, la imagen llega en una etapa completamente distinta de su vida, marcada por la separación definitiva de Martín Demichelis y la construcción de una nueva rutina lejos de la estructura familiar que sostuvo por años. Entre la mudanza a Buenos Aires, las grabaciones y el reencuentro con viejos afectos, su entorno afirma que está abierta a conocer gente y a volver a conectarse con lo que la hace sentir viva. Y, a juzgar por estas imágenes, ese proceso ya está en marcha.
En paralelo, Ian Lucas aparece como el contrapunto perfecto: más joven, más despreocupado y con una energía que combina bien con esta versión relajada de Eva. Quienes trabajan con ellos cuentan que la buena onda se notaba desde las primeras semanas de grabación y que empezaron a coincidir fuera del estudio con naturalidad. El video solo confirmó lo que ya venía flotando en el aire.
La reacción de Ian frente al revuelo fue, por lo menos, llamativa. Cuando Kennys Palacios lo cruzó en el stream de Telefe con información que ya era un secreto a voces, él intentó desmarcarse sin ponerse colorado. “¿Yo conociendo a una compañera? No me enteré”, respondió, casi incómodo. Y cuando lo acorralaron un poco más, redobló la apuesta: “Si hay alguna noticia o algo te la digo a vos primero. Estoy soltero y no estoy saliendo con nadie. Cuando esté saliendo con alguien te lo voy a contar”.
El problema es que ese desmentido quedó viejo en cuestión de horas. El video dice lo contrario. El gesto también. Y la sensación general es que esto no fue un desliz casual: fue el capítulo visible de algo que se viene gestando puertas adentro.
Si esta historia se convierte en romance formal o en un vínculo que se vive sin etiquetas, todavía no se sabe. Pero lo concreto es que Evangelina Anderson y Ian Lucas ya dejaron claro que hay algo más que buena TV entre ellos. Y, por ahora, el beso del boliche promete ser apenas el comienzo.