LO IMPACTÓ
Marco Antonio Solís visitó La Bombonera y un elogio de Juan Román Riquelme lo emocionó
Hay visitas que sorprenden incluso en un estadio acostumbrado a figuras internacionales, y esta vez fue Marco Antonio Solís quien revolucionó La Bombonera. El músico mexicano, ícono de la música latina, apareció en el templo xeneize y terminó viviendo una tarde cargada de emoción, fútbol y un homenaje que no esperaba.
Por lo pronto, el clima ya era festivo tras el triunfo de Boca ante Talleres por el Torneo Clausura 2025, pero la presencia del artista sumó un condimento inesperado. Recibido como si fuera una estrella del propio plantel, Marco Antonio Solís fue escoltado hasta el césped donde lo esperaba nada menos que Juan Román Riquelme, figura eterna del club y hoy dirigente.
En ese encuentro, el exfutbolista sorprendió con un elogio que tocó fibras íntimas del cantante mexicano. “Usted es el ídolo de mi mamá, va a todos los shows, en verdad, se sabe cada canción como va y luego las canta, muchísimas gracias por alegrarle la vida”, expresó Juan Román Riquelme, generando un momento que quedó grabado en la transmisión y en los celulares de todos los presentes.
Después llegó el instante central: la entrega de la camiseta número 10, un símbolo que trasciende generaciones y que alguna vez vistió Diego Maradona. La reacción de Marco Antonio Solís lo dijo todo, entre sonrisas y una emoción difícil de disimular. Riquelme incluso le prometió enviar más camisetas para su familia, un gesto que el músico recibió con gratitud.
La Bombonera, acostumbrada a ovacionar jugadores, terminó aplaudiendo a un artista que supo convertir sus canciones en himnos latinoamericanos. Desde las tribunas, muchos hinchas registraron el momento y celebraron que una figura de su calibre compartiera la escena con uno de los ídolos más grandes del club.
En paralelo, el homenaje reforzó el costado internacional del Xeneize, que en los últimos años recibió a celebridades como Dua Lipa, Noel Gallagher o Johnny Depp. Cada visita fortalece la leyenda del estadio Alberto J. Armando como un imán cultural, además de deportivo.
Al finalizar la jornada, el comentario unánime entre los presentes era el mismo: la emoción de Marco Antonio Solís fue tan genuina como la admiración que el propio Riquelme le confesó. Un cruce entre música y fútbol que dejó una postal inolvidable para Boca y un recuerdo imborrable para “El Buki”.