2025-11-22

Ponen un freno a las obras en El Mallín y advierten que la contaminación ya alcanza Bahía Serena

El Concejo Municipal aprobó una protección temporaria de 90 días para frenar nuevas construcciones en El Mallín, al darle rango de ordenanza a la resolución 856/2005. La medida suspende permisos y obliga a elaborar un plan de manejo mientras continúan las denuncias por obras y rellenos ilegales en un área ambientalmente frágil.

La organización ambiental "Arbol de Pie" valoró la aprobación de una ordenanza que establece una protección temporaria de 90 días en la zona de El Mallín, mientras avanzan las obras y rellenos que vecinos y activistas denuncian desde hace años. La medida le otorga rango de ordenanza a la resolución 856 de 2005, que define con precisión las parcelas donde no se puede construir hasta que exista un plan de manejo definitivo.

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Ana Wieman, principal referente de la asociación, explicó que la urgencia de la norma responde a que “siguen construyendo sobre terrenos ocupados, terrenos privados y lugares donde directamente no se puede construir”. La resolución, recordó, describe un área inundable y ubicada sobre el borde del mallín, un ecosistema frágil que funciona como filtro natural de agua.

Un impacto que llega hasta Bahía Serena

La preocupación ambiental no se limita solo al sector de El Mallín. Wieman advirtió que las intervenciones ilegales “tienen consecuencias directas en la playa de Bahía Serena”. Allí desemboca el Mallín y, según señaló, la contaminación ya empieza a sentirse.

La contaminación resultante va a impedir que un buen día no podamos entrar más al lago en Bahía Serena”, alertó. En ese sentido, cuestionó el uso de eufemismos para describir el impacto de los desagües clandestinos: “decimos ‘líquidos cloacales’, pero es caca y va directo al Mallín, que tiene un límite para filtrar”, enfatizó.

El Mallín alimenta el sistema de agua del oeste, donde funcionan bombas de captación y tomas del lago. Para Wieman, el crecimiento urbano sin control pone en riesgo esa fuente: “Con el desarrollo voraz que están haciendo sobre las costas, en algún momento ya ni clorando vamos a poder tomar el agua”.

Uno de los lugares más elegidos en el verano

Vecinos en alerta permanente

Wieman describió un escenario en el que la comunidad cumple un rol clave ante la falta de controles suficientes. “Los vecinos denuncian, pero muchas veces sin identificarse por temor, entonces intervenimos nosotros, que firmamos con nombre y apellido”, señaló.

En los últimos meses, quienes viven en la zona identificaron nuevas construcciones dentro del mallín, ocultas entre la vegetación. “Son cosas que no están autorizadas, por supuesto”, remarcó. También detalló que una propietaria fue infraccionada recientemente luego de rellenar su terreno sin permisos y avanzar con obras no aprobadas: “Son los vecinos los que están atentos y avisan, y la municipalidad actúa”.

Un lugar único en la ciudad

Una ordenanza que esta vez prosperó

Wieman recordó que en 2023 una parte del Concejo Municipal dejó caer un intento similar de protección. Esta vez, en cambio, la ordenanza avanzó sin mayores obstáculos. “El año pasado escucharon otras posiciones, de gente que no contenta con lo que tiene construido quiere seguir construyendo más metros”, señaló.

La referente remarcó que quienes adquieren terrenos en zonas sensibles conocen las limitaciones. “La ley dice que no podés alegar ignorancia. Si sabés y seguís avanzando, tenés malicia”, expresó.

Qué viene ahora: el plan de manejo

La ordenanza suspende la emisión de nuevos permisos hasta la elaboración de un plan de manejo, compromiso que asumió la Secretaría de Planeamiento. “La secretaria se comprometió a intervenir activamente para que se haga el plan de manejo”, afirmó Wieman, quien adelantó que el grupo de vecinos seguirá de cerca el proceso.

El mallín figura como Área de Vulnerabilidad Ambiental en el Plan del Oeste, una clasificación que refuerza su carácter frágil. “No es inundable: es un mallín. Se inunda porque la napa sube en invierno y baja en verano, y está a la altura de la línea de ribera”, explicó.

Recordó además que la resolución 856 ya define dónde se puede y dónde no se puede construir. “Adentro del agua no se puede construir. El Código de Edificación prohíbe los rellenos. Y sin embargo, hay gente que rellena”, expresó.

“Una victoria parcial, pero una victoria al fin”

Después de más de dos décadas de reclamos y acciones, "Árbol de Pie" considera la suspensión una conquista significativa. “Por supuesto que estamos, de alguna manera, satisfechos”, dijo Wieman. “Primero salvamos la playa de Bahía Serena hace 21 años, y ahora avanzamos en la protección del mallín. Venimos peleando por esto desde hace 21 años”.

Reconoció, sin embargo, que la medida no soluciona todo: “No es una prohibición definitiva. Va a condicionar el plan de manejo, que dirá qué se puede hacer o no de ahora en adelante”.

Para la organización, la responsabilidad es compartida entre toda la comunidad. “Tenemos la obligación de cuidar estas playas, que son públicas, y donde además hay servicios de guardavidas. Es de interés de todos”, afirmó.

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