EMOCIONES
Juana Repetto se quebró por su hijo mayor, Toribio: “Es horrible”
Juana Repetto está atravesando días intensos. Embarazada de su tercer hijo y con las emociones a flor de piel, la noticia de que su hijo mayor, Toribio, hará su primer viaje “solo” la dejó completamente movilizada. Así, un fin de semana largo que parecía tranquilo terminó convirtiéndose en un terremoto interno.
Desde sus historias de Instagram, Juana abrió el corazón y contó cómo vive este pequeño gran hito familiar. “Estoy re movilizada. Toro se va mañana por primera vez, cuatro días, desde el viernes a la mañana hasta el lunes a la tarde noche con Sebi (Graviotto, su ex marido) y toda la familia de Sebi a un campo”, explicó, dejando ver la mezcla de orgullo, ansiedad y nostalgia.
Mientras tanto, Belisario, el más chiquito, se quedará con ella. “Beli no va porque todavía nunca durmió fuera de casa, son muchos días y es muy lejos”, detalló. Y en plena revolución emocional, Juana enfrentó otro desafío monumental: preparar un bolso perfecto para que a Toro no le falte absolutamente nada.
“Se va re lejos… traje todo acá para prepararle el bolso. Esto es para cuatro días, es un montón. Ropa abrigada, traje de baño… no sé, es horrible. Después parece que hacen 27 grados”, contó entre risas nerviosas. Él, claro, está encantado. “Él la va a pasar bomba, pero a mí me tiene re movilizada. ¡Soy una boluda!”, admitió la hija de Reina Reech y Nicolás Repetto con total honestidad.
La influencer se mostró rodeada de ropa, protectores solares, repelente y un dilema inesperado: qué valija usar. “No sé si armar un carry on o esta mochila. ¿Entra en la mochila? Toro no quiere llevar carry on, quiere llevar mochila”, se preguntó mientras intentaba ordenar el caos reinante.
Y como si la montaña hormonal necesitara un empujón más, Juana recibió ese mismo día el cochecito de Timoteo, el bebé que está en camino. “Me llegó el carrito de Timo y me di cuenta de que es la primera cosa propia que tiene Timoteo, ¿entienden?”, reveló, conmovida al notar que todo lo demás en la casa era heredado de sus hermanos mayores.
“Hasta la cuna era de Beli… claro, es el tercero, tercer varón y no tiene nada. Yo con Toro ya tenía todo listo a los seis meses. Y ahora me di cuenta de que no hay nada de él en la casa”, reflexionó Juana, dejándose atravesar por el contraste entre sus maternidades.
En medio de bolsos, miedos, recuerdos y nuevas ilusiones, Juana transita un momento sensible: el primer viaje de su hijo mayor y la llegada del menor que está por nacer. Dos movimientos gigantes que, juntos, explican perfectamente por qué está tan movilizada.