DESCOLOCÓ A TODOS
Pampita confesó cuáles son los trastornos que padece y cómo es su lucha diaria
La visita de Carolina Ardohain al streaming Sería Increíble dejó uno de los momentos más personales de su carrera mediática: por primera vez, Pampita habló sin filtros sobre los trastornos que padece y cómo convive con ellos todos los días. Lo hizo con naturalidad, humor y un nivel de sinceridad que sorprendió incluso a los integrantes de la mesa.
La modelo explicó que sus dificultades neuronales se hicieron evidentes desde la infancia, especialmente en las materias deportivas. Con una mezcla de ironía y autocrítica, recordó cómo solía llevarse educación física en la escuela y admitió que eso siempre la frustró. En ese contexto, lanzó una frase que generó debate y luego corrigió frente a las cámaras: “Tengo muchas cosas neuronales mal. No mal, distintas porque mi doctor se enoja cuando digo eso”.
A partir de esa aclaración, Carolina Ardohain decidió avanzar con los diagnósticos que la acompañan desde hace años. Frente a Damián Betular y Nati Jota, que escuchaban atentos, reveló: “Soy disléxica, tengo déficit atencional y además soy daltónica”. La confesión corrió rápido por redes y generó un fuerte impacto entre quienes desconocían esta parte de su historia personal.
La conductora también detalló qué implica para ella vivir con estas condiciones. Sobre el daltonismo, fue contundente: “Hay muchos colores que me confundo”, explicó, describiendo cómo esa dificultad afecta tanto su vida diaria como su trabajo en la moda. En el caso del TDAH, la empresaria admitió que suele distraerse, perder objetos y necesitar estar en movimiento de manera constante.
Uno de los momentos más comentados llegó cuando Nati Jota quiso saber si alguna vez Pampita había cometido errores de look por confundir colores. Sin dudarlo, la conductora respondió: “Mil veces”, y confesó que tuvo que modificar por completo su placard. Desde entonces, su guardarropa funciona con una única paleta de tonos neutros para evitar confusiones que puedan complicar sus compromisos laborales.
Entre risas, Pampita compartió una anécdota familiar que terminó de graficar su dificultad para distinguir tonos. “Una vez les compré unas zapatillas afuera, carísimas, y cuando llegué me dijeron: ‘Mamá, son rosas’. ¡Y para mí eran grises!”, recordó. Ese episodio, según contó, la ayudó a ser más paciente consigo misma y a aceptar sus particularidades sin vergüenza.
Hacia el final, Carolina Ardohain retomó un punto que ya había mencionado semanas atrás en una charla con Disfam Argentina: la importancia del diagnóstico temprano. Reveló que sus hijos también son disléxicos y que la condición es hereditaria. Para ella, visibilizar el tema es una forma de ayudar a otras familias: “Para evitar dolores innecesarios por querer aprender”, afirmó. Su testimonio se transformó así en un mensaje profundo sobre aceptación y acompañamiento.