CÓMO CRECIÓ
Sofía Gala mostró cómo está su hija Helena a los 17 años con una foto inédita
A los 17 años, Helena Tuñón vuelve a asomar en escena, casi sin proponérselo. La hija de Sofía Gala Castiglione y nieta de Moria Casán reapareció gracias a un posteo que su mamá decidió compartir en redes, un gesto poco común en una familia que suele blindar a la adolescente y mantenerla lejos de cualquier exposición mediática salvo contadas ocasiones.
Helena, fruto de la relación de Sofía con Diego Tuñón, músico de Babasónicos, cumplió años hace algunas semanas y su madre eligió marcar la fecha con una imagen inédita en Instagram que permite ver cuánto creció y el parecido cada vez más evidente con ella. El post reunió ternura, admiración y una honestidad emocional que sorprendió incluso a quienes siguen de cerca a la actriz.
La publicación llegó acompañada de un texto profundamente íntimo, donde Sofía abrió una puerta rara vez visible. “Si el amor fueran canciones, vos serías cada una de ellas Helena. Tus 17 llegan a mí como si no hubiera pasado el tiempo y a la vez pudiendo verte tan claramente y admirando el camino que estás recorriendo”, escribió, dejando claro que la adolescencia de su hija también la atraviesa a ella.
A ese mensaje inicial le siguieron palabras todavía más potentes, casi una declaración de principios sobre su vínculo. “Estoy tan orgullosa de vos, de tu sabiduría emocional, de tus principios y valores. Me enseñás a vivir, me salvás todos los días”, aseguró, en una frase que generó un impacto inmediato entre sus seguidores.
En el posteo, Sofía también se detuvo en esos rituales cotidianos que definen la relación entre ambas y que pocas veces salen a la luz. “Nuestras charlas a la madrugada, tu bondad y tus palabras de amor cuando más las necesito son para mí un regalo sagrado”, confesó, mostrando un costado maternal que contrasta con la intensidad de muchos de sus personajes.
La actriz dedicó además una especie de bendición personal para este nuevo año de vida de Helena. “Feliz año nuevo personal. Sé feliz, contemplá la belleza del mundo con esos ojos chinos que me llenan el alma y sabé que siempre estoy acá, a tu lado, para lo que sea: un abrazo, una palabra o en el silencio compartido”, escribió en tono cálido y directo.
El mensaje cerró con una frase que resume todo lo que Sofía siente por su hija y que terminó de conmover a quienes leyeron la dedicatoria. “Siempre juntas. Te amo hija. Gracias por existir. Hacés de este mundo un lugar mejor”, expresó, dejando en claro que, más allá del ruido mediático, su maternidad se construye desde un lugar de autenticidad absoluta.
La foto, el texto y el gesto de compartirlo funcionan como una postal familiar distinta: lejos del brillo, lejos del teatro, lejos de Moria, pero con una intimidad que habla de una madre y una hija construyendo su propio mundo, a su manera, sin necesidad de mostrarse demasiado.