EN PIE DE GUERRA
Mauro Icardi llegó al país con la China Suárez: cómo será el reencuentro con sus hijas
El regreso de Mauro Icardi a la Argentina no pasó inadvertido. Esta vez, el delantero del Galatasaray aterrizó en Buenos Aires acompañado por la China Suárez, y el viaje que comenzó como una escala profesional terminó convirtiéndose en un capítulo más de una historia que nunca deja de reescribirse.
Después de más de un mes en Turquía, la actriz volvió al país junto a sus hijos, Amancio y Magnolia Vicuña. Pero lo que más sorprendió fue la postal que compartió apenas llegó: una imagen desde la ventana de la misma mansión que alguna vez Wanda Nara definió como “la casa de los sueños”. Sin texto, sin explicación, pero con un mensaje más fuerte que cualquier palabra.
La fotografía, con una taza en primer plano y una vista abierta al verde de Nordelta, fue suficiente para confirmar lo que muchos sospechaban: la China Suárez está instalada en la casa que perteneció a Wanda e Icardi. Una manera silenciosa, pero muy simbólica, de marcar presencia y despejar rumores sobre una supuesta mudanza a su antigua vivienda de San Jorge, en Malvinas Argentinas.
Semanas atrás, el periodista Gustavo Méndez había contado que la actriz regresaría para asistir al estreno de La Hija del Fuego, su nueva serie en Disney+. Sin embargo, la escena cambió por completo: el entorno, la convivencia y hasta el mensaje. Ya no se trata de una visita breve, sino de una estadía compartida con el futbolista, en el mismo espacio que solía representar la unión de Mauro Icardi y Wanda.
En paralelo, el regreso de Icardi también movió las fichas del otro costado de la historia: el reencuentro con las hijas que tiene con Wanda Nara. Según trascendió, el futbolista planea verlas durante su paso por Buenos Aires, aunque todavía resta definir los tiempos y el lugar, ya que la conductora mantiene una agenda intensa entre su trabajo y su vida familiar.
Por lo pronto, el foco está puesto en cómo será ese primer encuentro. Cercanos al entorno de Wanda aseguran que ella prefiere que la China no esté presente en ese momento, una decisión que busca preservar a las nenas de cualquier incomodidad en medio de la exposición mediática que rodea a sus padres.
En este contexto, la imagen desde la “casa de los sueños” volvió a convertirse en un símbolo. Lo que para Wanda representó el inicio de una familia, hoy funciona como escenario de otra etapa, con la China Suárez y Mauro Icardi compartiendo rutina, afectos y un nuevo intento por consolidar su vínculo. Una foto que, sin decirlo, reabrió el capítulo más delicado de todos: el de los reencuentros que todavía duelen.