2025-11-08

Buscan la bicicleta robada a un ciclista barilochense en el Centro Administrativo

El rodado fue sustraído en pocos minutos y se pide colaboración para ayudar a localizarlo.

Miguel Marín es un vecino de Bariloche y ciclista apasionado. Ayer por la mañana le robaron su bicicleta en pleno Centro Administrativo y desde entonces comenzó una búsqueda marcada por el valor sentimental que tenía ese rodado para él.

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El robo ocurrió en cuestión de minutos. Miguel había ido a pagar un trámite y, como siempre, dejó su bicicleta estacionada muy cerca del ingreso. “Yo la estaba mirando porque soy un apasionado de la bicicleta y cuando voy a pagar, me di vuelta y ahí se la llevó”, contó en diálogo con El Cordillerano.

Según relató, las cámaras muestran el momento exacto: “Tuve acceso a la cámara de uno de los locales y el ladrón se tomó todo el tiempo del mundo. Me llamó la atención de que pese a que había mucha gente en el lugar nadie gritó, sino dejo los documentos ahí y salgo a correrlo”.

Momentos anteriores al robo

Una bicicleta cargada de historia

Miguel no habla de cualquier bicicleta: es la que lo acompañó desde 2016 y con la que compitió en carreras dentro y fuera de la provincia. “Yo fui a correr un mundial a Villa La Angostura y después a muchos lugares más. Esa bicicleta fue la primera que tuve para competir”, recordó.

A medida que hablaba, la emoción lo atravesaba. “Gasté mucha plata en cambiarle todo y ponerle elementos de competición. Era muy difícil venderla y olvidarme de todo porque la pasé bien con esa bicicleta. Tengo un afecto sentimental especial con esa bici”.

La describe como una Specialized rodado 29, color gris con detalles en negro y verde, equipada con componentes de carrera y accesorios que él mismo fue renovando. “Le había comprado los puños nuevos hace mes y medio. La tenía siempre limpia porque la usaba para todo”.


Tras el robo, Miguel llamó al 911 y luego se dirigió a realizar la denuncia policial. Sin embargo, su recorrido fue complicado. Le dijeron que tenía que esperar al cambio de guardia y que no podían enviar policías al lugar por falta de personal. 
Eso le genera preocupación al vecino de la ciudad quien menciona que "Si la policía no esta, el ladrón se da cuenta y siente que tiene más libertad". 

Miguel no baja los brazos. Recorre barrios, consulta grupos de ciclistas y difunde las imágenes. Sabe que no se trata solo de una bicicleta: “Lo que más lamento es eso… uno se encariña con las cosas. Ayer, cuando hablaba de la bici, se me caían las lágrimas. No lo podía evitar”, confesó.

Para él, esa bicicleta fue compañía, deporte, transporte y parte de su identidad: “Es lo que me hace humano. No es agarrar otra y listo. Uno tiene un vínculo con las cosas de uno”.

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