TODO MAL
L-Gante reveló detalles oscuros de su pelea con Maxi El Brother: “Perdí el control y…”
El clima en torno a L-Gante volvió a agitarse, pero esta vez no por su música ni por una polémica en redes, sino por una confesión personal que dejó sin palabras a todos. En su visita al ciclo de Juana Viale, el artista de General Rodríguez rompió el silencio y habló con crudeza sobre el conflicto que lo distanció de Maxi El Brother, su exmanager y uno de los hombres que lo acompañó desde sus primeros pasos en el mundo del trap.
El cantante comenzó recordando los años que compartieron trabajando codo a codo. “Estuvimos desde casi el comienzo, desde cuando comenzó a dar fruto lo que hacía en la habitación de mi casa. Estuvimos trabajando cinco años y seguimos para cumplir con los compromisos que quedaron”, explicó, dejando entrever que la separación fue más un final inevitable que una ruptura repentina.
Con tono firme, L-Gante aseguró que ya inició las gestiones legales correspondientes. “La semana pasada me estuve ocupando de anular todo tipo de gestión en mi nombre, mi palabra es cumplir con todo lo que quedó pendiente para entrar en una nueva fase y reacomodar el equipo nuevamente. Más fácil, solo corté relación con el manager”, contó, marcando el cierre de una etapa clave en su carrera.
Sin embargo, el momento más revelador llegó cuando se refirió al costado emocional de esta pelea. “Yo pasé por varias etapas, por varias situaciones buenas y malas en un corto plazo de tiempo. Tuve que hacer muchos cambios y tuve recaídas, pero más que nada del lado psicológico, de mirarme al espejo y estar enojado conmigo mismo y llorar”, expresó con total sinceridad. Y agregó una frase que impactó a todos: “Perdí el control varias veces de mi día a día, de las cosas del trabajo, de lo personal y de todo lo que uno tendría que administrar para mí y para mi familia. Todo se va acumulando si no reaccionas a tiempo”.
Cuando Juana le preguntó si consideraba lo ocurrido una traición, el músico prefirió no cargar tintas: “No lo voy a calificar como una traición directa, sino que yo lo veía a él más que como un amigo como un hermano y aposté al proyecto que teníamos por delante”. Aun así, dejó en claro que hay cuentas pendientes: “Hoy en día estoy reclamando un 1.500.000 de dólares y un registro de lo que fueron estos años trabajados. Me vi en una situación de empleado cuando yo debía ser el jefe”.
Tras la entrevista, L-Gante publicó un comunicado en sus redes donde confirmó el inicio de una nueva etapa. “Quiero contarles que desde hoy comienzo una nueva etapa en mi carrera”, escribió en sus historias. “He decidido cambiar mi equipo de trabajo y representación, y quiero agradecer de corazón a todos los que me han acompañado hasta acá por su dedicación y compromiso”.
El texto cerró con una promesa que anticipa un nuevo capítulo artístico: “A partir de ahora inicio un nuevo camino junto a mi disquera, enfocado en mostrarles la mejor versión de mí como cantante y artista. Gracias por el apoyo de siempre. Se viene una nueva etapa y voy con todo”.
Entre recuerdos, frustraciones y autocrítica, L-Gante volvió a mostrar que detrás del fenómeno mediático hay un joven que intenta reconstruirse. Una nueva etapa que, según sus palabras, lo encuentra más consciente, más maduro y listo para empezar de cero.