SU HOGAR
Así es el departamento en el que vive Franco Colapinto: el video
A simple vista, la vida de Franco Colapinto podría parecer una película de lujo: viajes constantes, circuitos internacionales y el sueño cumplido de correr en la Fórmula 1. Sin embargo, puertas adentro, el joven de Pilar demuestra que su realidad es mucho más sencilla. En una entrevista con uno de sus sponsors, el piloto abrió las puertas de su departamento y dejó ver su costado más cotidiano y descontracturado.
El video, que rápidamente se volvió viral, muestra a Franco Colapinto guiando a la cámara por su casa, con el mismo humor que lo caracteriza en cada aparición pública. Ríe, responde preguntas y hasta improvisa un “house tour” con total naturalidad. Pero el momento que más llamó la atención llegó cuando la periodista decidió mirar dentro de su heladera.
“¡Nunca en mi vida vi una heladera tan vacía!”, exclamó entre risas la entrevistadora, sorprendida al encontrar solo algunas botellas y poco más. Fiel a su estilo, Franco se defendió con humor: “No como nada y si tengo hambre pido”, dijo, generando una catarata de comentarios en redes.
En cuestión de horas, los usuarios transformaron la escena en un meme nacional. “La heladera de Franco vive la vida de un pibe recién mudado a Capital JAJAJA”, escribió un usuario en X. Otros fueron más lejos: “No tiene auto, anda en pata, apenas llega a fin de mes, no tiene nada en la heladera, se viste siempre con las mismas tres prendas: era verdad que corren 18 millonarios, un multimillonario y Franco Colapinto”.
Con apenas 21 años, el piloto argentino combina entrenamientos exigentes con una vida sorprendentemente austera. Su departamento, lejos de los estereotipos del automovilismo de elite, refleja una etapa de foco absoluto en su carrera y de independencia en el exterior.
El video no solo mostró su casa, sino también su esencia: espontáneo, simple y ajeno al personaje de celebridad. Mientras muchos se sorprenden por la falta de lujos, Franco Colapinto parece disfrutar justamente de eso: la tranquilidad de vivir con lo justo, mientras persigue el sueño que hoy lo mantiene en la máxima categoría del automovilismo mundial.
Y si algo quedó claro, es que no necesita una heladera llena para inspirar orgullo. Le alcanza con un casco, un volante y la velocidad de saber que todavía tiene todo por delante.