Aprender jugando: los chicos se informan de “manera lúdica” acerca de los cuidados para evitar incendios
En el marco de la campaña “Unidos por la naturaleza, para la naturaleza 2025”, alumnos de quinto grado de Bariloche asisten a encuentros que les permiten tomar conciencia acerca de los incendios, las emergencias y la importancia de las áreas protegidas, entre otras cuestiones.
La organización corre por cuenta de Protección Civil Bariloche, el Parque Nacional Nahuel Huapi, el Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF) Bariloche, la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro, el Servicio Nacional de Manejo del Fuego y Jóvenes por Bariloche.
Justamente, Jenifer Navarro, de Jóvenes por Bariloche, explica que ellos se sumaron a la propuesta (que nació en 2009) el año pasado, “a partir de una invitación del SPLIF”.
Así, el grupo pasó a ser parte de la “Mesa de educación ambiental para la prevención de incendios forestales”, como detalla Jenifer.
Los chicos siguen atentos las explicaciones (imagen gentileza).
“Como somos una organización social que trabaja con la educación ambiental en diferentes sectores, nos incorporamos. Puntualmente, en 2024 participamos poniendo la mirada en las plantas nativas y su importancia, hablando también del pino como un gran problema de los bosques, al ser una especie exótica invasora, y su relación con los incendios”, informa Jenifer.
“Este año, en tanto, nos integramos por segunda vez —somos la única organización social que forma parte de la Mesa de educación ambiental—, ahora apuntando a la sensibilización acerca de la importancia de nuestras acciones cuando visitamos el bosque o la montaña, explicando que lo que hacemos puede prevenir o accionar un incendio forestal. Así, hablamos del modo en que debemos relacionarnos con el entorno natural y las responsabilidades que tenemos”, señala. En tal sentido, remarca que una de las cosas en las que hacen hincapié es el peligro vinculado a las botellas de vidrio: “A veces hay muchas tiradas en el bosque, y nosotros les contamos que eso puede generar un efecto lupa”, comenta, en referencia al término con que se conoce la acción que deviene de la concentración de rayos solares a través de materiales como el vidrio (actuando como un “embudo solar”), lo que puede provocar incendios al calentar elementos inflamables, en este caso, la vegetación seca predominante.
Los niños reciben información diversa (imagen gentileza).
“También les hablamos del cambio climático y su relación con los incendios forestales. En Bariloche tuvimos uno de los inviernos más secos de los últimos treinta años, y, justamente, existe una relación entre la sequía que vivimos y el cambio climático a nivel global”, suma.
Jenifer explica que las reuniones con los estudiantes se realizan en espacios amplios (incluso estuvieron en el Puerto San Carlos), con escuelas cercanas, para que concurran estudiantes de diversas instituciones educativas. “Se buscan gimnasios grandes, a los cuales los chicos puedan acceder caminando, lo que resulta mejor que ir escuela por escuela, ya que, de esa manera, conseguimos que varias juntas se sumen a la capacitación y las charlas”, apunta, detallando que “el plan educativo de quinto grado incluye la temática del trabajo sobre incendios forestales”.
Mensajes de los niños a los brigadistas (imagen gentileza).
Según indica la joven, el último encuentro de este año en Bariloche será el viernes en Colonia Suiza, pero adelanta que en noviembre retomarán en Dina Huapi, con la intención de que se acerquen niños desde la Línea Sur, para así ampliar el espectro.
En cuanto a la modalidad utilizada, detalla: “Para enseñar de manera didáctica, cada institución desarrolló una especie de stand, y esas ‘estaciones’ tienen juegos, con el objetivo de informar de manera lúdica”.
En ese punto, resalta, más allá del programa en sí, la importancia de hablar con los chicos sobre diversas cuestiones ambientales: “Nosotros trabajamos mucho con la educación ambiental en infancias, porque entendemos que, dentro de los hogares, muchas veces son los niños quienes empiezan a transformar la forma cultural en la que estamos acostumbrados a vivir. De esa forma, buscamos que los chicos sean un motor de transformación dentro de las casas”, expresa.