Condena por desbaratamiento de derechos acordados en Ñirihuau
De acuerdo con la acusación, Burgos había vendido en 2017 cincuenta terrenos a un empresario, actuando como fiduciario del fideicomiso. Sin embargo, entre 2017 y 2019 volvió a transferir parte de esos mismos lotes a terceros, pese a que no existía rescisión contractual ni invalidez de las cesiones previas.
El tribunal valoró que el acusado actuó con conocimiento y voluntad deliberada, ya que había sido previamente intimado por el comprador original y, aun así, continuó disponiendo de los bienes. Consideró además que las denuncias posteriores sobre el origen de los fondos no modificaban la validez de las operaciones iniciales ni habilitaban nuevas ventas.
La sentencia estableció que el cuadro probatorio resultó sólido, coherente y concordante para acreditar la maniobra y el perjuicio económico causado. En los próximos días se llevará a cabo la audiencia de imposición de pena.