ENTREVISTA
Adriana Serquis, tras los sufragios: los supuestos vínculos de Villaverde con el narcotráfico, la situación de la ciencia y mucho más
Cerca de la medianoche, el domingo, en el restaurante de Bomberos Voluntarios, Beschtedt 279, sitio escogido por Fuerza Patria para instalar su búnker electoral, se vivía un ambiente de alegría ante la confirmación de dos bancas por Río Negro para la Cámara alta, correspondientes a Martín Soria y Ana Marks, y una para Diputados, que quedaba para Adriana Serquis. Igualmente, entre el sonido imperante de los bombos, se escuchaban algunos comentarios de preocupación, por un lado, por cómo parecía delinearse el mapa político nacional a favor de los libertarios, pero, también, por una paridad con La Libertad Avanza en la provincia mayor a la esperada (un diputado para cada fuerza, pero con los violetas arriba en los votos; y dos senadores para el sector peronista contra uno de las huestes de Javier Milei, por un suspiro de diferencia).
Justamente, la diputada recientemente electa Adriana Serquis, en la cocina del establecimiento (tratando de buscar un poco de silencio para dialogar), desde donde salían empanadas y porciones de pizza para los simpatizantes, mantuvo una charla con El Cordillerano y brindó un mapeo de las sensaciones imperantes. En tal sentido, cuando se le consultó sobre las conclusiones que dejaba la jornada, señaló: “El día se vivió con mucha expectativa, quizás con la ilusión de tener un apoyo que en la provincia logramos, pero quizás fue menor al esperado a nivel nacional. Durante la campaña vimos un nivel de angustia muy grande en la gente con la que logramos hablar. Esperamos poder poner un límite a todo esto que nos viene ocurriendo. Tenemos la tranquilidad de haber hecho todo lo posible, trabajando en conjunto con todo el equipo de campaña, pero también con militantes que vienen a ofrecer su labor de manera voluntaria, con mucho corazón y sabiendo que nos enfrentamos a una disparidad de medios, pero, como decíamos siempre, ‘no hay plata, pero coraje hay mucho’”.
Leandro Costa Brutten (fue candidato en segundo lugar para la Cámara baja), Ana Marks (senadora electa) y Adriana Serquis (diputada electa).
—¿La sorprendió el resultado de La Libertad Avanza? Por lo que sucedió a nivel nacional, pero también por lo que pasó específicamente en Río Negro, donde la votación fue muy pareja con Fuerza Patria.
—Sí, la verdad que sí. Sobre todo, en Río Negro, donde La Libertad Avanza muestra una representante acusada de narcotráfico; claramente, eso afecta a la vida de nuestras comunidades, con el peligro que implica tener dentro del gobierno a personas que se encuentran en ese ámbito. Nos preocupa muchísimo, sobre todo porque en el otro extremo del hilo del poder del narcotráfico están los pibes y las pibas de los barrios, en condiciones muy a merced de estos poderes, porque cuando el Estado empieza a desaparecer, de dar respuestas para mejorar la educación y la salud, así como para que la gente pueda acceder a los alimentos, el narcotráfico avanza de manera verdaderamente escandalosa.
—Al hablar así, pareciera que toma a Lorena Villaverde, a quien alude, como un sinónimo de narcotráfico…
—No es que sea sinónimo de narcotráfico, sino que ya estuvo presa por eso. Los vínculos no son claros y no se han dado las explicaciones necesarias. Creo que todas las denuncias que fueron apareciendo tienen que ser esclarecidas, para que podamos estar un poco más tranquilas y tranquilos. Viendo todos esos vínculos y todas las acusaciones que está teniendo, me resulta muy extraño cómo la gente puede elegir ese camino.
—¿Y lo que ha sucedido a nivel nacional?
—También, pasa un poco lo mismo, teniendo en cuenta el deterioro que está teniendo la parte productiva, que están entregando la soberanía de nuestro pueblo para poder llegar a sostener ficticiamente el precio del dólar… Me preocupa muchísimo el futuro del país, porque económicamente estamos llegando a una crisis enorme, y no sabemos cómo vamos a salir de esto. Los efectos pueden ser inmediatos o a mediano plazo, pero, claramente, estamos cayendo en un abismo muy difícil de salir.
—Como mujer de ciencia, habiendo sido presidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), ¿cómo observa el panorama actual sobre el tema, y qué prevé que pueda suceder de acá en más, teniendo en cuenta especialmente los resultados de estas elecciones legislativas?
—Veo con muchísima preocupación la entrega de nuestros recursos, de nuestros bienes, de nuestras instituciones y organismos que fueron conformando un entramado de ciencia y tecnología que, si bien tenía sus errores, sus dificultades y sus cosas para mejorar, ahora se está destruyendo. En particular, alarma lo que pasa con el sector nuclear y el hidroeléctrico; todo lo que implica la generación de energía conforma un tema que inquieta. En tal sentido, pienso trabajar para una propuesta de transición energética que sea coherente con nuestros recursos, con pensar que tenemos la posibilidad de agregar tecnología de valor a cada una de estas cosas.
—Puntualmente, en referencia a lo que sucede en Bariloche, ¿qué análisis hace, cuando, por ejemplo, en el Instituto Balseiro, el cuerpo docente reclama por la situación que atraviesa y las dificultades que eso implica en la transmisión de conocimiento?
—Veo con muchísimo dolor todo lo que está ocurriendo con las universidades… En particular, el Instituto Balseiro es parte de un acuerdo entre la CNEA y la Universidad Nacional de Cuyo, y, como tal, sus docentes sufren los mismos recortes que los docentes de todas las universidades del país, con una ley que fue aprobada para poder recuperar el poder adquisitivo de docentes y no docentes de las universidades y que este gobierno no piensa cumplir… Me parece que es una afrenta terrible a nuestra democracia y a nuestro país en general. También observo con pesar cómo se destruye uno de los proyectos más importantes que ha surgido dentro del Centro Atómico Bariloche, con egresados del Instituto Balseiro y de muchas universidades del país, el Carem 25, que nos podía dar no sólo ingreso de divisas, sino también la posibilidad de seguir estando en la cima de los proyectos más avanzados del mundo en reactores modulares pequeños. Eso me entristece profundamente, por la entrega de soberanía que estamos haciendo en el terreno nuclear, en el espacio del conocimiento tecnológico, y también lo que sucede con otro organismo como el INTA, con la importancia que tiene el desarrollo tecnológico agropecuario para nuestra provincia. Avanzar en contra del desarrollo científico tecnológico me parece una decisión terrible
—¿Qué sucederá a partir del día siguiente a las elecciones?
—Es algo muy incierto. Hay un país que nos está comprando desde afuera de una manera flagrante y tenemos un presidente que se arrodilla delante de los poderes económicos extranjeros; no sabemos hasta cuándo van a tener ese soporte para seguir con una bicicleta financiera que lo único que hace es recibir divisas para seguir invirtiendo en esta burbuja sin un desarrollo económico. Me preocupa que, a la corta o a la larga, esto vaya a estallar como ocurrió con otras crisis argentinas. El experimento que el neoliberalismo está haciendo en nuestro país es de una naturaleza desconocida, y es muy difícil poder prever qué es lo que va a ocurrir. Y siempre que hay una crisis, los sectores débiles son los que más sufren.
—¿Considera que la gente tal vez votó pensando en que una derrota de La Libertad Avanza implicaba una disparada del dólar que provocaría un desbarajuste general?
—Probablemente… Quizá con el temor y la amenaza que pueden conseguir estos poderes, y con los grandes medios difundiendo noticias que no son verdaderas, tratando de mostrarnos un modelo de país que no es el que realmente nos va a sacar adelante, sino que apunta a muy pocos.
—¿Cómo imagina que será la labor como diputada?
—Creo que va a ser una tarea muy dura, sobre todo porque los próximos dos años estarán signados, todavía, por esta prevalencia de personas que opinan que debemos mantener un modelo que es de colonia y no piensan defender a su patria. Así que va será difícil, pero también confío en que lograremos trabajar en conjunto. Me entusiasma la posibilidad de desempeñarme junto con Itai Hagman, Juan Grabois y muchos otros diputados, con el objetivo de encontrar una manera de poder hacer fuerza para no ceder ante los poderes extranjeros.