2025-10-15

En Uniendo tramas se consigue ropa para todos los tamaños

Una emprendedora cuenta acerca de su proyecto, un “mambo alimonado” que no es agrio y permite vestirse sin importar el talle.

El colectivo Uniendo tramas posibilita varias lecturas. Las generales se relacionan con temáticas tales como ser un espacio de convergencia para emprendedoras textiles locales, donde la colaboración entre las participantes lleva a desarrollar beneficios individuales que se suman para conformar un todo que, claramente, favorece al objetivo conjunto. Porque, en definitiva, se trata de mostrar y vender lo que cada una hace. Pero el que las emprendedoras ofrezcan los productos de todas, en turnos de acuerdo con sus posibilidades, lleva a una ayuda codo a codo que deriva en una interiorización de lo que las demás hacen, lo que permite hablar de cualquier mercadería como si fuera la propia.

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Igualmente, más allá de esa característica común, están las cuestiones individuales. Porque Uniendo tramas, en última instancia, además de revalorizar el eternautizante eslogan "Nadie se salva solo", es una suma de sus particularidades. Es decir, cada mujer es un eslabón que permite el afianzamiento del proyecto colectivo.

Algunas de las emprendedoras que forman parte del colectivo textil.

Por ejemplo, en la edición que se está desarrollando en la actualidad en el Salón Cultural de Usos Múltiples (SCUM), en Moreno y Villegas, Valeria Gurrado participa por primera vez, con un proyecto denominado Mambo limón. El nombre tiene su porqué.

Valeria, en Uniendo tramas.

La parte de “mambo” no refiere a la música ni al baile con origen en Cuba, sino que apunta a cierta herida emocional que le viene de adolescente. “Yo empecé a diseñar desde el trauma de no conseguir ropa que me gustara para mi talle”, explica Valeria. “De jovencita, pasé por la frustración de ir a Flores, en Buenos Aires, donde se compra mucho por mayor, y recurrentemente volver frustrada porque todo era talla única”, desarrolla.

Arreglando el perchero.

Igualmente, hay que aclarar que la emprendedora está lejos de ser obesa. Es decir, no hallaba ropa, salvo prendas básicas, porque la indumentaria que prevalecía era diseñada para personas ultraflacas. “Mi cuerpo es de tamaño medio; no soy pequeña, pero tampoco alguien de talle grande”, dice al respecto, para luego completar: “Así y todo, era imposible encajar, no encontraba nada”.

Remeras, buzos y  pantalones.

“El ‘mambo’ que aquello me generaba llevó a que me dedicara a diseñar la ropa que no encontraba”, explica, aclarando que de ahí viene lo de “mambo” (“No le quería poner trauma”, sonríe).

De tal forma, se dedicó a realizar indumentaria urbana. “Y destaco, sobre todo, por la amplitud de talles”, cuenta, precisando que tiene remeras, buzos y pantalones, para damas y varones.

“Trato de usar telas perdurables, por ejemplo, con algodón, que no hagan transpirar y puedan durar varias temporadas en el armario sin desgastarse”, apunta Valeria, quien lleva a cabo el diseño, la moldería y el corte, además de los detalles finales a mano (una compañera de Uniendo tramas se encarga de realizar la costura).

Percheros con prendas para todos los gustos.

Pero había quedado pendiente la razón acerca del término “limón” que acompaña a “Mambo”... En tal sentido, con una sonrisa, devela: “El limón siempre anduvo dando vueltas en mi vida. De chica, en la casa de mis abuelos había un patio con limoneros. Parte del juego era ir a recolectar limones. Después, viví en varias casas, y en todas había un árbol de limón”.

El logo del proyecto de Valeria.

Valeria señala que decidió irse de su Buenos Aires natal porque “ya no aguantaba el ritmo de esa ciudad”.

Así, con Francisco, su marido, partieron primero a General Roca, aunque la idea era, desde allí, salir, en algún momento, hacia Bariloche. “Siempre quise vivir acá”, dice ella. Pero la pandemia le puso un freno al plan y debieron extender la permanencia en el Alto Valle hasta que, apenas se levantaron las restricciones de movilización, pusieron rumbo a Bariloche.

Detalle de una prenda.

De esa manera, Mambo limón llegó a la ciudad…

Cabe destacar que la propuesta de Valeria y las del resto de las emprendedoras podrán visitarse en el SCUM hasta el miércoles 22 de octubre, de 10 a 20.30.

Uniendo tramas, durante estos días, puede visitarse en el SCUM.

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