TODO MAL
Se filtró por qué Silvina Escudero hizo enojar a Mario Pergolini durante la grabación de Otro día Perdido
El clima de trabajo en Otro Día Perdido, el ciclo que conduce Mario Pergolini por El Trece, se vio alterado durante la grabación de uno de sus últimos programas. La protagonista del momento fue Silvina Escudero, quien había sido invitada al ciclo para una entrevista distendida, pero terminó generando una situación que incomodó a todos en el estudio, incluido el propio conductor.
Según reveló Juan Etchegoyen en Mitre Live, la jornada comenzó con demoras y un clima de tensión que fue en aumento. “Lo que me cuentan personas que habían ido a ver la grabación es que los citaron a todos a las 14:30 para empezar a grabar a las 15:15, y la misma arrancó pasada las 16 horas. Todos se preguntaban qué pasaba”, relató el periodista.
El motivo de la demora, de acuerdo con la información que trascendió, tuvo que ver con una cuestión de imagen. “Un productor aseguró que la invitada había pedido cambiar de peinado varias veces porque no le gustaba cómo iba quedando para el aire”, precisó Etchegoyen. Ese detalle, aunque menor, habría resultado suficiente para alterar los tiempos del equipo y modificar la dinámica habitual del programa.
Para el entorno de la producción, el problema no fue tanto el retraso sino la incomodidad que se generó en la previa. “Son cosas que pueden pasar: estás yendo a un programa importante y querés que la gente te vea bien. Lo que pasa es que el clima ya estaba enrarecido porque es muy importante la figura que conduce este programa. Entonces suena a que la invitada se siente más importante que el conductor”, explicó el periodista en su transmisión.
Las demoras extendieron la espera y el humor comenzó a tensarse. Según testigos del estudio, varios integrantes del equipo se mostraban incómodos por la situación, mientras Pergolini intentaba mantener la calma y seguir con el cronograma. “Todos estos datos me los dan de primera mano diferentes personas, y me decían que en el instante que ocurría esto estaban todos de mal humor”, añadió Etchegoyen, aludiendo al ambiente enrarecido que se vivió detrás de cámaras.
Aunque ni Pergolini ni Silvina Escudero se pronunciaron públicamente sobre el episodio, la versión se viralizó rápidamente entre los seguidores del programa. En redes sociales, muchos recordaron que el conductor suele tener poca tolerancia a las demoras o las desprolijidades en su trabajo, por lo que el incidente no habría pasado inadvertido para él.
Más allá del conflicto puntual, lo ocurrido refleja una tensión habitual en los programas de televisión: el delicado equilibrio entre la imagen y el ritmo de producción. En este caso, una demora por cuestiones estéticas terminó convirtiéndose en un momento incómodo que opacó la entrevista. Y aunque las cámaras mostraron sonrisas, puertas adentro quedó claro que el set de Otro Día Perdido no vivió precisamente una jornada tranquila.